lunes, 15 de febrero de 2010

La verdad de las mentiras.


Éste es el título de una de las obras de Mario Vargas Llosa (se puede leer online). Para quienes padecemos la procrastinación casi como patología o más bien como forma de vida es muy fácil engancharse en la lectura de los textos de Vargas Llosa (padre). Y para una persona como yo a quien no le gusta la novela en términos generales, este libro es especialmente atractivo. Se trata de un ensayo en el que el novelista habla de la novela, examina algunas novelas que a él le han gustado y te lleva a darte cuenta de lo maravilloso que es el mundo de la literatura.

Casi al comienzo, el autor reflexiona de la mano de Karl Popper y su "sociedad abierta" acerca de la frontera entre la verdad histórica y la verdad literaria. Para Vargas Llosa esta diferencia es prerrogativa precisamente de las sociedades abiertas:

"... autónomas y diferentes, la ficción y la historia coexisten, sin invadir ni usurpar la una los dominios y funciones de la otra."

En cambio, nos hace notar cómo en las sociedades cerradas el poder se arroga el privilegio de controlar hasta la memoria de los ciudadanos, y desde la autoridad política se manipula el pasado, en uno u otro sentido, para justificar el presente. Así nace la historia oficial, la organización de la memoria colectiva:

"... protagonistas que aparecen o desaparecen sin dejar rastro, según sean redimidos o purgados por el poder, y acciones de los héroes y villanos del pasado que cambian, de edición en edición, de signo, de valencia y de sustancia, al compás de los acomodos y reacomodos de las camarillas gobernantes del presente".
Qué lamentable y dolorosamente cercanas me resultan las palabras de Mario. Ya no hay neutralidad. Te tienen que caer bien determinados personajes o de lo contrario te señalan con el dedo y te etiquetan de roja, facha, progre, retrógrada, inmoral o ignorante. Una ya no tiene la posibilidad de enamorarse de los personajes o de deplorarlos de forma subjetiva y seguramente injusta. A mí Isabel la Católica siempre me cayó fatal y creo que tuvo algo que ver en la enfermedad mental de su hija Juana. Me caía bien Aníbal, mal Colón, bien Viriato, mal los Borbones en general, y así, desde pequeña me he creado un universo paralelo y maniqueo de personajes históricos, supongo que como la mayoría de los colegiales.
Pues ahora ya no vale. Hay no una, sino dos historias contrapuestas que no admiten duda ni interrogación. Si analizas críticamente la historia de Lincoln, si recuerdas los muertos de Paracuellos, o si , por otro lado, recuerdas que Franco no fue un angelito y que las mujeres no podíamos abrir cuentas corrientes sin la firma de un hombre, te miran con los ojos desencajados y te marcan.  Sacan sus toneladas de datos manipulados, de escritores de cuarta a sueldo, de historias escritas por doctores en historia que consiguieron su título bajándose los pantalones o, con suerte, en una tómbola de feria, y te argumentan que no, que no fue  así, estás terriblemente contaminada por el enemigo.

Pero lo peor de lo peor es cuando la ficción se instala en el presente. Entonces es cuando, además de cerrada, nuestra sociedad está gravemente enferma.Y eso, desde luego, es obra de nuestro sin par presidente (sin par, por fortuna; agradezco desde aquí a quien rompiera el molde).

No solamente no hay crisis, nuestro sistema financiero va como un cohete, las cajas de ahorro no tienen apenas problemas, estamos saliendo ya mismito de la recesión ("en cualquier momento", palabras textuales), hay una conspiración para machacar en general a la zona euro y en concreto a los países mediterráneos, vamos a enseñar a los americanos de míster Marshall a fabricar "en verde", y a los europeos lo que es el coche eléctrico (los coches de choque de las ferias, imagino) y a crear puestos de trabajo. Además de todo eso, resulta que Roldán, perfectamente redimido y reinsertado se va a pirar a las Antillas francesas en unos meses a vivir de su fortuna y sin pagar ni un 9% de lo que le corresponde. Y eso es justicia democrática. Los actores fotografiados apoyando al gobierno reciben dinero que el gobierno recauda coactivamente de todos los españoles, y cuando hay protestas en la entrega de los premios de cine, se dicen a sí mismos (y en la tele del gobierno) que están atacando a la cultura (es decir... ellos son la cultura). El mismo gobierno que negó la crisis durante meses para ganar las elecciones, que no tomó las medidas enérgicas que necesitábamos una vez ganadas, para no soliviantar a su amo (los sindicatos), y tras la caída en picado de nuestra situación, exige un pacto para que todos los demás ayuden a resolver su papeleta y, sobre todo, para que no critiquen. El Jefe del Estado, que jamás se mete en nada, excepto para hacer callar al gorila rojo haciendo alarde de su falta de diplomacia, le cuenta a la prensa que lleva ya un tiempo moviendo hilos por debajo de cuerda para propiciar un pacto de Estado, y el gobierno niega la mayor y dice que no, que el Rey no está mediando. El Estado rompe el supuesto pacto social con los ciudadanos y sigue defendiendo que todo lo que te quita, lo que te manda, la responsabilidad arrebatada... es por tu bien. Una niña de 15 años no puede fumar, comprar vino, votar a sus representantes, conducir un coche, o entrar a una discoteca, pero puede ir a abortar solita porque es mayor, es su cuerpo y su responsabilidad.

Y para remate: todo sin complejos. En los medios. A la vista. Y todos mirando cómo nos engañan y haciendo "como si" a sabiendas en lo más íntimo de nuestro ser que eso no es así. Todos mirando el abismo que se nos viene.

martes, 2 de febrero de 2010

Sobre pensiones y pastillas


Hoy he publicado este artículo en la página del Instituto Juan de Mariana.

El anuncio del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, de las medidas referentes a la reforma de las pensiones en España ha revolucionado el gallinero. Mientras que unos tratan de salvar lo que tiene de positivo alargar la vida laboral, al menos en determinadas profesiones, otros, como Juan Ramón Rallo, insisten en recordar lo peligrosamente parecido que es nuestro sistema de reparto a la estafa piramidal tipo Ponzi o Madoff.

Una de las cosas que un buen maestro debe hacer con su pupilo es iniciarle en el oficio. En mi caso, mi maestro hizo lo propio en 1995 cuando publicamos conjuntamente un artículo titulado 'Pobres viejos pobres' en la Nueva Revista de Política, Cultura y Arte. Las conclusiones generales de aquel estudio se sostienen hoy en día. Sobre todo, la principal: el sistema de reparto ha puesto en peligro el futuro de los pensionistas del mañana. Otra de las conclusiones es que pasar de un sistema de reparto a uno de capitalización no es cosa fácil, las transiciones suelen ser siempre complicadas: si el sistema de reparto tiene una amplia cobertura de contingencias es difícil pasar a un sistema de capitalización que cubra todas ellas. Personalmente, aprendí lo complicado que es afirmar cosas a rajatabla cuando se trata un tema complejo que depende de muchas variables que cambian al mismo tiempo pero no necesariamente (y no, normalmente) como nosotros desearíamos. La propuesta del artículo es humilde: el análisis, país por país, de la alternativa privada, a pesar de ser cara y de necesitar un mercado financiero cuidado, para tratar de zafarnos del desastroso sistema de reparto.

Pero el enfoque sobre las medidas del gobierno que me parece más relevante es el que señala Gabriel Calzada en su artículo “Metiendo miedo con las pensiones”. Las pensiones, desde siempre, han sido un arma arrojadiza de la izquierda, empleada para atemorizar a quienes, después de una dura vida de trabajo, quieren retirarse con cierta tranquilidad económica. Y como se trata de una herramienta para ganar votos y titulares, el discurso puede cambiar de un año para otro. De ahí que de abril del 2008 a febrero del 2010 se haya pasado de estigmatizar al gobernador del Banco de España, a reclamar la necesidad de tomar medidas… las mismas que defendía Fernández Ordóñez o parecidas.
Claro que hay miedo intergeneracional ¿los jóvenes del día de mañana me pagarán mi retiro? ¿Qué hacen que no están teniendo miles de niños para asegurarme mi pensión, a mí que pago religiosamente mis impuestos para mantener a los mayores de hoy?
La cosa no es tan sencilla. Dependemos de las proyecciones a largo plazo que los expertos hacen sobre la población, y que suelen ser deficientes; del mercado de trabajo; del crecimiento económico; de los shocks económicos externos (seguimos viviendo, afortunadamente, en una economía globalizada). Es decir, no estamos planificando en un sistema cerrado, en un estado estacionario. Ni siquiera se aplican los incentivos adecuados para que se cumplan las previsiones que los expertos realizan.

Algunos consideran que la cosa va mal desde que las mujeres nos incorporamos al mercado de trabajo y que nosotras creemos que estábamos mejor viviendo como la generación de nuestras madres. Yo no comparto esa idea. Y que la opinión de algunas mujeres se eleve a la categoría de argumento me parece demagógico. La decisión de que la madre y el padre trabajen, la crianza de los hijos, el sustento de la familia, no son decisiones que se tomen en solitario sino en conjunto, y son privadas, así que en todo caso habría que ver qué hacemos las mujeres, si abandonamos el mercado laboral o no, y las razones. Ahora bien, ¿qué incentivos han tenido las familias (no las mujeres) para tener muchos hijos? Pues más bien pocos. Y no hablo, por supuesto, de subvenciones, sino de los valores de la comunidad. En unos casos se impide que las familia 'atípicas' críen hijos y en otros se valora el confort y la 'realización' de la mujer por encima de otras cuestiones.

Otro tema es si el sistema de pensiones actual está o no quebrado, y si va a quebrar. Y después de leer a unos y a otros me acuerdo de la escena de Matrix en la que Nemo tiene que decidir que pastilla tomarse (si tomas la pastilla azul despertarás en tu cama y te limitarás a creer lo que te interese creer). En mi opinión, la mente humana está preparada para tragar las mentiras cuanto más grandes, mejor. Puedo dudar del cambio que me da el frutero, pero si el gobierno dice que el sistema de pensiones goza de excelente salud seguro que es verdad. Y así, en el imaginario colectivo, es imposible que un país quiebre, si no hay un orden impuesto coactivamente llegamos al caos, y si no dejas que el Estado haga lo que quiera con tu dinero odias a los niños, a los ancianos, a los pobres y quieres la destrucción de la madre Tierra.

Una ronda de pastillas azules, por favor….

viernes, 22 de enero de 2010

Artista invitado: el pobrólogo. La ayuda china

Sin datos, sin preguntas, sin condicionalidad. ¿Es el modelo chino de ayuda una alternativa al de los donantes tradicionales?

¿Podría resumirse el modelo chino de ayuda externa de ese modo? Lo cierto es que más allá de lo llamativo o no del titular hay un creciente interés por el tema. Desde luego China no reporta sus datos de ayuda al CAD (no es miembro de la OCDE) con lo que incluso las cifras que se reporten por la propia China pueden no coincidir con la definición “técnica” de AOD. La única serie temporal que he encontrado hasta ahora es la de Qi Guoqian (2007) “China´s foreign aid: policies, structure, pratice and trends”, un paper presentado en un seminario en Oxford y que reproducen Reisen (2007) y Woods (2008).




Los principales puntos de crítica a la ayuda de China como donante emergente (por ejemplo Naím (2007)) es que China llega al país, ofrece su ayuda, obtiene contraprestación en forma de recursos naturales, trae normalmente su propia inversión extranjera directa y mano de obra para los proyectos de infraestructura y no pregunta por la calidad institucional, la estabilidad política (por supuesto calidad democrática), ni por la regulación medio ambiental y mucho menos por los Derechos Humanos. Es decir, la ayuda de China se basa en contraprestación material, en hacer negocios y alejarse de las condicionalidades políticas, económicas, sociales… y por tanto ideológicas del receptor. Esto la hace ser vista como un verdadero “socio” que trata a los gobiernos “de igual a igual”, tal como recoge Woods (2008) en referencia al presidente de Botswana Festus Mogae.



El modelo chino (y de otros donantes emergentes como los fondos Árabes, India, Venezuela o Brasil) está poniendo en evidencia varias carencias de la ayuda de los donantes “tradicionales”. Evidencia, en primer lugar, que muchos “socios” ya no sienten atracción por la ayuda ofrecida (supply driven) y prefieren negociar con los nuevos emergentes; en segundo lugar, que la condicionalidad no ha logrado “comprar” mejores estándares laborales, sociales y mucho menos buen gobierno en los receptores a pesar de que este sector es el que experimenta mayor proliferación de donantes (Frott & Santiso 2009); en tercer lugar, que los donantes tradicionales están siendo incapaces de ir más allá de la retórica en cuanto a verdadera apropiación de las prioridades de sus socios y coordinación de sus ayudas; en cuarto lugar, que la ayuda orientada a resultados conseguidos por los receptores (en línea con la propuesta Cash on Delivery o –en traducción libre- desembolsos cuando muestres resultados en las reformas e indicadores pactados conjuntamente) no interesa políticamente a los donantes.

José María Larrú
larram@ceu.es

lunes, 18 de enero de 2010

Going underground



El recién estrenado 2010 ha comenzado mal para Grecia. Los 27 ministros que componen el ECOFIN han decidido amonestar a este país por la mala calidad de sus estadísticas y se va a analizar si es creíble el plan que el gobierno de Atenas ha presentado a la Unión Europea con el objetivo de reducir el déficit público desde un 12,7% en 2009 hasta un 2,8% en 2012. Lo llamativo no es tanto el hecho en sí como que la reunión estará presidida por la Vicepresidenta segunda del gobierno español y Ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado.

Es aún más paradójico porque se produce la misma semana en la que la señora Salgado rectifica al Ministro Corbacho respecto al tamaño de la economía sumergida en España. Según el Ministro de Trabajo la economía invisible asciende a un 20% en nuestro país. Según La Ministra Salgado y su segundo de a bordo, Campa, la economía sumergida (underground economy) no se puede medir, esa cifra no es una medición científica.
Para no echar más leña al fuego, Corbacho hace un quiebro y asintiendo con la cabeza, niega con el corazón: "no hay ningún dato científico ni estadístico de medición de un hecho que es evidente que por el hecho de ser sumergido no se puede medir". Y asegura que, efectivamente, ninguna instancia gubernamental mide la economía sumergida y que sus cifras provienen de organismos internacionales cuya fiabilidad queda supeditada al sentido común de cada cual. Que la economía informal es un hecho evidente lo demuestra el que la recaudación por IVA haya caído un 30% en noviembre, mientras que el consumo de los hogares solamente ha disminuido en un 6% y el PIB en un 4%. Que es relevante lo demuestra que los datos de Corbacho se quedan cortos ante la cifra aportada por un informe de los técnicos del propio Ministerio de Trabajo que consideran que la economía sumergida en España ronda el 25% del PIB. Que el gobierno del PSOE lo sabe también es evidente si echamos mano de la hemeroteca y recordamos la brasa que le dieron a Aznar con este tema.

La economía informal está mal vista por los gobiernos porque supone creación de riqueza de la que no pueden extraer un duro. Pero para quien habita en esa zona gris es la salida a la presión recaudatoria de los gobiernos. Quienes pagamos parte de la riqueza que generamos con nuestro esfuerzo al gobierno nos tiramos de los pelos porque financiamos bienes y servicios a quienes no tributan pero cobran por su trabajo. Sin embargo, la cosa no queda ahí. Piénsese en Cuba o en Venezuela. El mercado negro es la única posibilidad que tiene la población de esquivar al tirano. Pero volviendo a España, cuando se destruyen en un año cerca de 70.000 PYMES y la capacidad de generar empleo es tan baja porque el gobierno prefiere subvencionar a sus clientes electorales a meterse en faena, es normal que la actividad económica por debajo de cuerda aumente sustancialmente. En muchos casos (aunque no en todos) es cuestión de supervivencia.

Pero el tema de las mediciones tiene un calado mayor. Que Elena Salgado se atreva a decir qué mediciones son científicas y cuáles no tiene guasa. Es Vicepresidenta Segunda y sucesora de un Ministro de Economía del gobierno europeo que ha mentido acerca de la crisis para evitar tener que tomar medidas impopulares y asegurarse las elecciones, que ha maquillado los datos del paro para no reconocer el agujero negro que arruina la recuperación y así no tener que enfrentarse a la dolorosa reforma del mercado laboral... eso respecto a las mentiras económicas, si entramos en mentiras de otro tipo, ya más que guasa, tiene delito la cosa.

jueves, 14 de enero de 2010

Lucha en el barro: carta a María Blessing (Desde el Exilio)





Estimada María Blessing,

Tengo que reconocerlo. Muchas veces me dan ganas de tirarme al barro de la pelea demagógica y mentirosa de la propaganda progre. Y digo que me dan ganas de tirarme al barro a pelear sabiendo que estoy utilizando un recurso que odio, el de mis armas de mujer, y que puedo provocar (seguro, en la red uno se encuentra de todo) reacciones pueriles pero efectivas desde el punto de vista de la difusión especialmente en el sector masculino (lo siento, es así). La lucha en el barro tiene connotaciones claras.

Muchas, muchas veces he discuido con mis amigos liberales/libertarios sobre la batalla de las ideas. ¿Hay que seguir manteniendo el debate purista para unos pocos o hay que divulgar para crear masa crítica? Supongo que hay que hacer de todo... no flaquear en el debate de altura, no abandonar la difusión a pie de calle, y más... todo lo que haga falta.

Pero hay días como hoy, en los que lees a reputados "sociólogos de la tercera vía" (Luis I. Gómez dixit) reflexionando sobre la fallida Cumbre de Copenhaguen (en El País, claro) afirmando cosas como: Aunque degeneraran en una trifulca, las reuniones sobre cambio climático celebradas en Copenhague el pasado diciembre, constituyen uno de los acontecimientos clave del año 2009.

¿Clave? Es decir, hablamos de una reunión marcada por el escándalo destapado por los hackers que mostraron qué es la perversión académica. Parte de los participantes se plantan y se van. La Unión Europea exhibe su incapacidad de hablar con una sola voz.  Como contaba Burrhus en Desde el Exilio:

En Copenhague se han reunido demasiados actores para un juego en el que van a perder. Ha sido una negociación extraordinariamente difícil porque, a diferencia de la mayoría de las negociaciones, que se rigen por el criterio de “win-win” (tú ganas, yo gano) aquí es “lose-lose” (tú pierdes, yo pierdo). Si se trata de perder, la gente quiere perder lo menos posible. Y menos aún si en tu país hay 1.000 millones de pobres como ocurre en los casos de China y la India. Al final, han tenido que ser cinco países en solitario los que llegaran a un acuerdo de nivel tan bajo como el suscrito. En el caso de China y la India, no aparece ninguna referencia a la medición de las emisiones, y sus contribuciones se reducen a “reducciones de intensidad” en las emisiones, es decir, que puedes contaminar todo lo que quieras siempre que reduzcas la intensidad de esa contaminación.

No parece un gran éxito.


Algunos científicos afectos al régimen se empeñan en machacar con el cambio climático, como Ruíz Elvira, sabiamente replicado como se merece por Fernando Díaz Villanueva. Eso es tirarse al barro. A mí me resultaría desagradable, no tengo el talento de Fernando, él es un maestro en esto. Pero hay que hacerlo. Un buen amigo me dice: "Cuentan ahora que la causa de la ola de frío es que hace "demasiado" calor en el Ártico. En El País incluso hablan de ¡10 grados! y lo presentan como algo inusual. ¿Qué hacer? Irse a la web del COI y mirar los datos. Si comparamos la gráfica de este año con la de, por ejemplo, 1974 ¿qué vemos? que en 1974 la temperatura en el ártico era más alta que ahora. Lo de Groenlandia es incluso más serio. Según Box et al. en Groenlandia no se han alcanzado nunca las temperaturas de los años cuarenta (pagina 8)¿Quién se lo cuenta ahora al perio-listo de EL País? Sirve de algo contárselo?". No, desde luego. Son gente sin intención de contar la verdad, sino que pretenden justificar las políticas de los políticos que les alimentan.

Me dice Gregorio: Sobre la información y la democracia: yo tiendo a pensar que es el espectador con su mando a distancia el que diseña las programaciones de las televisiones, que son un muestrario democrático de nuestras demandas colectivas de diversión e información. Ayer discutía con unos periodistas catalanes el hecho, sin duda notable, de que las noticias más comentadas por los lectores de los periódicos raramente son las que ocupan la primera página. O sea, que hay que defender la democracia y la información verídica incluso frente a los consumidores de información. ¿O no?


Claro, especialmente frente a los consumidores de información, ya que los medios están en manos de los poderosos, es esencial hacer de contrapeso y perseverar en la información verídica. ¿Y hay que ir más allá si no es suficiente y manipular mejor? ¿Nos volveremos como ellos? Parece que no tenemos sus recursos. No tenemos a un tipo que se lee los artículos del National Geografic antes de que salgan y que dispone de tiempo suficiente como para comentar exhaustivamente cada post repitiendo y repitiendo lo que lee. Y gana porque lee más que nadie y porque tiene más tiempo que nadie. No porque sus argumentos sean de altura.

¿Qué nos queda frente a la propaganda goebbeliana?

Piensa en ello y escríbeme pronto.


martes, 5 de enero de 2010

El trampantojo socialista





Un trampantojo (o trampa ante el ojo) es una técnica pictórica que intenta engañar a la vista jugando con la perspectiva y otros efectos ópticos. Si algo ha quedado claro a lo largo del terrible año que hemos dejado atrás hace menos de una semana es que la política del presidente del Gobierno español es exactamente eso: un trampantojo. No creo que haya nadie que siga defendiendo la buena fe y el idealismo de Rodríguez Zapatero; es demasiado evidente que lo que anima cada movimiento de su equipo es engañar al público.
Desde la ley Sinde hasta las bombillas de Sebastián, pasando por las torpezas de las rubias de oro (Aído y Pajín), la sensación es que, más allá de su inicial pretensión de guiar el destino de España hacia algún lugar concreto, las medidas de Zapatero y sus muchachos responden estrictamente a un intento permanente de ocultar rotos y zurcidos. Las cortinas de humo, sin embargo, no han logrado evitar que los ojos europeos se fijen más en los datos del paro que en el "ingenioso" teléfono del maltratador; en el creciente endeudamiento público que en la alianza de civilizaciones. No hay que olvidar que las meteduras de pata en el ámbito internacional han ayudado a que la mirada de Europa se endurezca. La prensa europea ya barrunta algo de lo que nos espera. De manera que la pintura que trata de simular lo que no existe en el trampantojo de Zapatero es un Mr.Bean que enarbola grotescamente una banderita azul con un puñado de estrellas doradas formando un círculo.
Pero incluso si me equivoco y no se trata de un titánico esfuerzo de maquillaje y nuestro presidente tiene un objetivo prudente a la vista y la sana intención de guiarnos hacia él, no me vale. La intención es estéril en este ámbito, lo que sirve son los resultados. Y los de Zapatero son difícilmente empeorables.
Thomas Sowell explica en su libro A Conflict of Visions los diferentes resultados a que conducen dos visiones opuestas de la naturaleza humana, en concreto, aquella que contempla las limitaciones humanas como un dato más, y la que, por el contrario, considera que el ser humano es capaz de aprender de forma ilimitada. Para quienes defienden la primera opción, como Adam Smith, Edmund Burke o John Locke, lo mejor que podemos hacer es minimizar los errores a que conducen esos vicios, en vez de fijarnos metas inalcanzables. Su propuesta consiste en crear entornos y promover comportamientos virtuosos mediante los incentivos adecuados, incluso si de esa manera la virtud se ejerce sin intención. Por otro lado, quienes creen en la perfectibilidad ilimitada del ser humano, como Thomas Paine, Godwin, Rousseau o Condorcet, no aceptan más que el comportamiento virtuoso intencionado. Así se empeñan en desbrozar las causas de las guerras, la pobreza y el crimen, y en ofrecer una solución que lleve al comportamiento virtuoso de la sociedad.
Esta segunda corriente es la que inunda el pensamiento filosófico-político de nuestro país por obra y gracia de la Revolución Francesa. Para quienes se sientan atraídos (espero que momentáneamente) por esas ideas, simplemente quiero recordar que Robespierre esperaba acabar con el baño de sangre al que sometió a Francia tras los primeros momentos de la Revolución "cuando todo el pueblo se haya convertido en igualmente devoto de su patria y de sus leyes". Esa es la realidad más extrema a la que conduce la visión no restringida de la naturaleza humana. Repito: la más extrema. Pero las menos son igualmente ineficientes. Y, en grandes rasgos, esa es la filosofía que subyace a la política socialista (de todos los partidos). Se trata de dirigir la moral ciudadana a golpe de ley, de restricción, erigiéndose en poseedor de soluciones, encaramado en la máxima soberbia que consiste en creer que uno sabe lo que los demás necesitan, anhelan, desean. Y, a partir de ahí, me da lo mismo si la ley pretende que seamos santos o que seamos demonios. Desde mi punto de vista, es una visión del hombre que lleva indefectiblemente al fracaso, por más que se presenten las mejores intenciones como tarjeta de visita.
¿La razón? La ley de las consecuencias no queridas, el orden espontáneo, la naturaleza imprevisible del hombre. En plata: que no se puede meter el mar en un vaso de agua. Lo otro, la planificación desde arriba, la ingeniería social, la hipocresía moral, llevan a lo que ya sabemos: a la erosión de la responsabilidad, a la disminución de la libertad real, a la perversión de las conciencias, a la expulsión de la moral individual.
Estamos avisados.

martes, 29 de diciembre de 2009

Probablemente éste es el último post del año


Este año no ha habido cartas a los Reyes Magos, el trabajo me come. A mí las luces navideñas me recuerdan que toca el sprint final, el atracón de exámenes, presentaciones, lecturas, capítulos de libros y artículos por acabar y, por supuesto, cenas, compras y demás.

El año ha sido difícil y hemos acabado todos agotados de malas noticias. Si echamos la vista atrás y hacemos una lista de las ocasiones en las que Gobierno, oposición, partidos-bisagra y demás nos han dejado con el culo al aire y cara de idiotas no acabamos.
La sucesión de malos datos económicos, para los que no hay zurcido, tinte o maquillaje que pueda disimular, y que nos tiene semana sí, semana también, en la prensa internacional, en la columna de los DO NOT, es un rosario interminable.

Para mí, una de los fenómenos que más satura el ambiente es la proliferación de carneteros, especialistas de la exclusión, que, a veces con la excusa de hablar para los suyos, definen qué es ALGO. Y ese algo suele ser un concepto indefinible, por humano, que cambia con el paso de los siglos, como los hombres, como deberían evolucionar las instituciones: espontaneamente. La familia, la nación, la libertad...
Los excluídos de las definiciones nos miramos, algunos sonreímos, pero en el fondo, sabemos que está muy feo afirmar que lo que necesitamos es más como nosotros, ortodoxos puros, para la supervivencia de la especie humana. Se diría que el resto sobramos. ¡Vamos apañados!
Libertad para algunas cosas, libre decisión individual para mí pero no para el resto, o en determinadas cosas y en otras no, que la gente es tonta y no sabe... Y si no tragas, eres radical, utópica, lo de siempre. Me aburre ya todo eso.

Vivimos en una sociedad en la que se llama capitalista a un tipo subvencionado al que por ser presidente del "sindicato de empresarios" no se vigila su respeto por las normas y acabamos con miles de personas estafadas y nadie en la cárcel. Se le llama político a cualquier paleto venido a más con ganas de medrar, de vivir del dinero de otros y el culo como la bandera de Japón. Se le llama lucha por la igualdad al esfuerzo permanente, el uso de recursos ajenos, y establecimiento de normas arbitrarias que se vengan en las generaciones de hoy de los atropellos cometidos por gente del pasado. Viva la justicia. Se le llama "defensa nacional" al paripé de mandar tropas de paz a no pelear, a morir antes que matar (es decir no-defender), siempre que lo diga algún gurú de la política extranjera afín al "talante" putrefacto y a la molicie que nos invade.

Con el desgaste institucional profundo y acelerado que padecemos, lo que más me extraña y lo que más me duele es no veo ni un atisbo de protesta civil de verdad. La gente sigue caminando sin saber hacia dónde, para empezar porque nadie sabe cuáles son sus coordenadas hoy. Da miedo definirse por si te llaman intolerante, facha, anticuado... radical, utópico... lo de siempre. Eso que me aburre. Pero el resultado es que todo el mundo prefiere situarse en la enorme zona gris indefinida, no tener coordenadas de partida aunque el precio sea caminar sin punto de llegada.

La gente no insulta a los magantes, a los tibios, a los incompetentes que manejan nuestro dinero y tienen el monopolio de las armas. Se grita contra lo de siempre: los ricos, el sistema. Y se van de rositas los que están literalmente vendiéndonos. Y la mitad de los que gritan contra los ricos lo hacen porque quisieran ser ricos.

El 2010 será probablemente peor. Y decir eso trae consigo que me llamen derrotista y antipatriota. Pero los números parece que apuntan hacia una situación mala.
¿Cómo mirar al año 10? Creo que a todos nos falta lo que demandamos a nuestros partidos políticos, en nuestras instituciones y en nuestros presupuestos: una gran criba. Mirar para dentro, separar paja de grano, pasar por el cedazo lo accesorio y quedarse con lo que realmente vale, mirar dónde estamos para saber dónde vamos.

Y dar gracias por la oportunidad.

¡Feliz Año 2010 a todos!

*El cambio de colores no es un fallo es un avance de cambios en el diseño del blog. Cuando desatasque el trabajo acumulado me pongo.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Ovidio sí tiene quien le escriba


Me refiero a Ovidio64, el autor de un blog llamado Esto no es democracia. En una de sus entradas, Ovidio hace live-blogging de la tertulia de César Vidal en la que comparto mesa con Mario Noya, Víctor Gago y el propio César.

Hombre, don Ovidio, un comentario minutado de una tertulia en la que los temas salen espontáneamente es jugar con ventaja... uno no habla como escribe...
Pero mi intención no era escudarme en mi propia torpeza oral sino intentar deshacer, por escrito, algunas dudas generadas por mi mala expresión hablada.

Antes de hacerlo tengo que agradecerle el retrato que ha hecho y que ilustra esta entrada. Muchas gracias, me da la sensación de que salgo más favorecida en el retrato que en la realidad, eso es que estamos ante un retratista generoso con los retratados.

El primer tema que me parece interesante es el de las instituciones.

" si se pide la abstención de voto no se puede creer en las instituciones existentes, porque la abstención de voto significa ir en contra del sistema existente. Si no se quiere ir en contra del sistema actual, si se cree en las instituciones actuales, uno va y vota, se puede votar blanco, azul, rojo, multicolor, independentista o asesino, hay para todos los gustos."


Cierto. Pero creo que hay que distinguir entre la institución desde un punto de vista normativo, y la institución desde un punto de vista positivo. Es decir, no hay contradicción en creer en los tribunales de justicia pero renegar de los tribunales españoles actuales. Puede que el sistema sea aceptable pero los nuestros hoy estén corrompidos. Sin que eso implique que mañana lo van a estar o que en otros sitios sucede lo mismo que en nuestro país.

No creo en el sistema electoral de nuestro país, en el que no hay listas abiertas, democracia interna y libertad de voto en nuestros partidos.

Cuando afirmo que no estoy loca (lo cual podría no ser cierto... ¿qué loco reconoce serlo?) me refiero a que no estoy encumbrada en una utopía imposible, aunque sea una mujer idealista. Soy consciente del mundo en el que vivo y trato de encontrar soluciones desde ese punto de partida, aunque no sea el mejor posible.

"Por lo tanto ¿por que iban a estar interesados los políticos en que la justicia funcione bien? Al contrario cuanto peor funcione o mas controlada la tengan mayor despotismo. De cualquier forma tenemos que tener en cuenta que un juez solo es un funcionario que se le exige cierta equidad..."

Buena pregunta. De todas formas, Adam Smith ya habla de la necesidad de que la justicia sea independiente y no un cuerpo de funcionarios. Yo creo en otro tipo de sistema judicial, aunque no confío demasiado en el diseño de las instituciones, sino, más bien en instituciones "a la Hayek", generadas de abajo a arriba.

Finalmente se refiere al tal Pedro de quien habla Víctor Gago señalándolo como mi maestro. Yo soy una economista sin escuela, en realidad. Mi maestro más identificable porque me dirigió la tesis y ha ejercido de "padrino" intelectual (aún le pido consejo muchas veces, y que me dure muchos años) es Carlos Rodríguez Braun.
Pero podría escribir una larga lista de personas de quien he aprendido y sigo aprendiendo cada día.
El tal Pedro, se refiere a Pedro Schwartz, catedrático de mi asignatura en la universidad en la que trabajo. Yo no estoy de acuerdo con el profesor Schwartz, y a modo de répllica, expuse otra idea del profesor Schwartz que justificaba la monarquía porque es más fácil de controlar un Felipe que un ZP.


lunes, 14 de diciembre de 2009

Mi seminario con Robert Lucas.


He tenido la suerte de organizar el seminario de profesores con Robert Lucas, premiado con el Nobel de Economía en 1995 y economista de la "Nueva Economía Clásica", la versión moderna de la Escuela de Chicago. El profesor Lucas me ha parecido un americano afable y educado, sencillo, nada soberbio o pretencioso, y me comentaba Pedro (el catedrático de la asignatura y director del seminario): "¿Ves lo prepotentes que son las personas sabias?" Nada... nada prepotentes. Al menos en este caso. En otros...

Durante una hora y media, además de dar una pequeña charlita acerca de cómo estamos, se ha sometido a las preguntas de Alfonso Novales, Pedro Fraile, Ramón Febrero, el propio Pedro Schwartz y el respetable, que finalmente llenó la sala (pequeña, era un seminario, no una conferencia multitudinaria).

Lucas se podría definir como ortodoxia monetarista moderada. Así que finalmente sigue las doctrinas monetaristas, pero modificadas por la fuerza de los hechos. No le he preguntado por su impresión sobre la revivida Escuela Austriaca o por sus ideas acerca de cómo la teoría del ciclo austriaco encaja más que otras a la hora de explicar las crisis. Cuando ha afirmado que nunca hemos tenido libere mercado monetario y que sería imposible ponerlo en práctica, he tachado mi pregunta y he pensado en otra.

Es profundamente anti-keynesiano, como ha puesto de manifiesto al responder a una pregunta de un neokeynesiano (que no hablaba inglés). Ha atacado el modelo de Keynes, pero también el de Walras por ser altamente ficticio. Y ha remarcado que Keynes no explica la curva de oferta de trabajo, no explica cómo se llega al desempleo. Solamente propone cómo salir de una situación de paro.

Fantástica la anécdota de Samuelson que le pregunta a Hicks cuál es la burbuja más grande y extensa de toda la historia económica y Hicks le contesta que la Revolución Industrial.
Inesperadas frases como "Todo es comportamiento humano" por venir de quien viene. O su desconfianza en el FMI ("Sus logros son muy limitados"), su perspectiva de la política económica de Obama en los Estados Unidos ("El gasto de Obama no es especialmente popular").

Mi pregunta: en un país como España con un paro del 20%, la gente necesita culpar a alguien de la crisis. Los periódicos y los gobiernos culpan a los economistas por no haber predicho la crisis y por haber animado al libre mercado. ¿Qué debemos responder como economistas cuando nos pregunten de quién es la culpa?

Su respuesta: pues hay que decirle a la gente que la culpa es de la gente... que se equivoca a veces. Hay gente en esta crisis que se creía que sabía. Por ejemplo, Alan Greenspan. Al principio, la gente creía que Greenspan lo sabía todo y, por tanto, creía que tenía facultad para tomar todo tipo de decisiones. Incluso llegó un momento en que el propio Greenspan creía que lo sabía todo y podía hacer lo que le diera la gana. Y entonces pasó lo que pasó.

Se hizo corto.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Sobre el calentamiento y demás


Carta de María Blessing a Lady Godiva desde Copenhague:


Estimada Milady,

Como siempre me decís, el ser humano parece que no aprende. Siempre se mantiene en la etapa infantil, jugando a remediar males complejos con recetas simples. Esta semana se reúne en estos pagos los supuestos representantes de las naciones, para intentar ponerse de acuerdo respecto al calentamiento global. Digo yo que esa es la razón para elegir esta ciudad tan fría, compensar el recalentamiento que denuncian.

Os describo mis conclusiones:

El cambio climático sucede desde el la Tierra es Tierra y se ve afectado por todo lo que habita en ella, hombres y mujeres incluidos. Más aún desde que el ingenio humano desarrolló un nuevo sistema de producción basado en el empleo de máquinas que complementen el trabajo de la población. Me refiero a la Revolución Industrial. Sentirse culpable por los efectos de la Revolución Industrial en el clima, habida cuenta de la mejora en los niveles de renta, especialmente de los más necesitados de la sociedad, es absurdo. O tal vez no, pero entonces, esos que defienden a la madre Gaia deberían hablar claro y decir en alto que es preferible que muera gente de hambre a que se vea afectado el clima en un futuro.

La gravedad del asunto del calentamiento global no está tan clara como dicen los calentólogos, no es un fenómeno con una única causa, hay varios aspectos interrelacionados, ni está claro en que sentido afectan las variables, y con qué intensidad afectan las diferentes causas.

También está por ver que las medidas económicas y políticas (me refiero a las medidas de política internacional) sean efectivas, generen los incentivos adecuados, tengan efectos significativos y, en definitiva, solucionen el tema perceptiblemente. Por el contrario, el esfuerzo que se requiere de todos los países, tanto industrializados como en desarrollo, el coste de oportunidad (del uso alternativo de ese dineral) es muy relevante, especialmente en plena recesión o a punto de ver la luz al final del túnel. Y, desde luego, especialmente en países cuyos recursos son mucho más escasos que los nuestros. Lo que genera la solución adoptada hasta hoy es la perversión de la bolsa de emisiones y el enriquecimiento del lobby verde no por el libre juego del mercado sino por la intromisión de gobiernos, sea a la luz del día, sea por debajo de cuerda, al más puro estilo mercantilista, como se hacía cuando las compañías de comercio comprometían el presupuesto de algún ministerio.


Las anteriores puntos, especialmente el último, explican que en Copenhague nadie se atreva a dar un paso al frente y decir “no voy” o bien “órdago”. Para implicarse probablemente habría que cambiar todo el modelo industrial, y tal vez la forma de vida, porque el uso de la energía sería carísimo y tendríamos que renunciar a muchas cosas que hoy por hoy forman parte de nuestro quehacer cotidiano. Y eso me plantea una duda, Milady. A la luz de lo que he aprendido fruto de las lecturas que habéis tenido a bien recomendarme… ¿un cambio en el modelo productivo mundial, planificado desde arriba a partir de los requerimientos climáticos, tendría éxito?¿los diseñadores tienen la información relevante?¿debería ser un proceso espontaneo?


Hay un punto más que no es menor: el tema de los correos interceptados ilegalmente. Al denotar sus textos cierta frivolidad, y poner en cuestión la actitud de rigor respecto a los escépticos que todo científico que reclame ese nombre para sí debería tener, inocula ciertas dudas que no deben existir en una investigación de tal calibre y efectos. ¿Podéis imaginar, Milady, que el tema no es el cambio climático sino la existencia de armas de destrucción masiva? Cualquier desliz, frivolidad, etc., implicaría dimisiones, escándalo… y qué decir si se tratara de una investigación sobre una enfermedad que llevara asociada tragedias terribles que mueven el corazón de todos… la cosa tendría otra repercusión, y no se despacharía el tema arguyendo que son cuatro locos que quieren fastidiar la reunión de Copenhague, de eso estoy segura.

Es por eso, Milady, que voy a acercarme al castillo de Kronborg, en Elsinore, a leer Hamlet en un entorno adecuado y reflexionar… To be or not to be… green?

martes, 8 de diciembre de 2009

Carta abierta a González Sinde


Javier Monjas publicaba hace unos días en su periódico NUEVO DIGITAL INTERNACIONAL, una carta abierta a la Ministra Sinde, en relación a la reunión con un grupo de escogidos representantes y su opinión acerca de la ley. Se puede decir más alto pero no más claro.


CARTA ABIERTA A LA MINISTRA DE CULTURA DEL GOBIERNO DE ESPAÑA
03.12.09 • 16:09 GMT • Javier Monjas - Madrid

Ante la reunión mantenida por usted este 3 de diciembre de 2009 en Madrid con quienes la nota de prensa de su Gabinete de Comunicación califica de “representantes del sector de Internet: emprendedores, blogueros, analistas y periodistas”, quienes firmamos esta comunicación deseamos hacerle saber:

1. Ignoramos en función de qué criterios ha elegido usted a sus interlocutores para la mencionada reunión, pero, con firmeza, negamos a tales personas cualquier tipo de legitimidad para “representar” al “sector de Internet” y mucho menos a “emprendedores, blogueros, analistas y periodistas”, entre quienes nos encontramos nosotros mismos.

[Más:]

2. Le sugerimos para próximas conversaciones con el que ustedes denominan “sector de Internet” la convocatoria de personas más alejadas de algunos grupos de “emprendedores, blogueros, analistas y periodistas” más o menos cercanos a la ideología en el poder que ustedes han considerado de forma unilateral como “representantes” sin ningún tipo de proceso democrático previo, no ya electivo, sino ni tan siquiera consultivo.

3. El alineamiento con el actual gobierno de varias de las personas a quien el Ministerio de Cultura del Gobierno de España ha otorgado de forma unilateral el calificativo de “representantes” no sólo describe, Sra. Ministra, su ya muy acreditada carencia de una estrategia política que, lejos de enconarlos, contribuya a solucionar los problemas, sino que también califica de forma no muy honorable a quienes, acudiendo con docilidad a la llamada de la Ministra, aceptan y se autoproclaman de hecho como “representantes” de los “emprendedores, blogueros, analistas y periodistas” de España que, sin embargo, ninguna representatividad les otorgaron.

4. En ese sentido, los asistentes que usted eligió como interlocutores y “representantes”, lejos de constituir cualquier tipo de solución, sólo son ya una parte del problema.

5. Le sugerimos a la Sra. Ministra que comience a aceptar el hecho de que el conflicto planteado no se reduce a la gestión de derechos de autor -cuya licitud en ningún caso discutimos-, sino que se extiende a la de una auténtica rebelión cívica contra colectivos que nosotros consideramos parasitarios merced a los injustos, ilegítimos y descarados favoritismos con que el actual Gobierno de España y el principal partido que lo sustenta han recompensado la mercenaria venta del prestigio e imagen de quienes se autodenominan como ‘sector de la cultura’.

6. También deseamos recordarle a la Sra. Ministra que la mayor parte de los instrumentos informáticos que utilizamos para elaborar, gestionar o almacenar este escrito están devengando, vía cánones decididos y ejecutados por entidades privadas con ánimo de lucro, una enorme cantidad de ingresos para los autodenominados actores, cantantes, intelectuales y demás tropa de la rapiña también autodenominada ‘progresista’, sin que en ningún caso estos recursos estén siendo utilizados para ‘piratear’ unas canciones y unas películas que, en su inmensa mayor parte, no sólo rechazamos, sino que, básicamente, despreciamos.

7. El Gobierno de España parece empeñado en seguir robándonos nuestro dinero no sólo mediante impuestos injustos, arbitrarios y confiscatorios decididos y recaudados por entidades privadas, sino también a través de escandalosas subvenciones a ridículos productos autodenominados ‘culturales’ que no ven, leen o escuchan ni tan siquiera quienes los producen, y ahora, además, mediante el corte sumario de nuestras conexiones a Internet sin decisión judicial previa. Por ello, queremos destacarle, antes de que decida usted cortarnos el agua, o el gas y la electricidad ya que estamos en invierno y es un buen momento, los siguientes puntos:

a. Más allá del repudio a la inmensa mayor parte de las obras de estos lloriqueantes ‘artistas’ que, con escaso pudor y menor vergüenza, exigen, en un país con casi un 20 por ciento de paro -gracias al Gobierno del que usted forma parte- “más subvenciones” y “más castigo” contra la sociedad que les alimenta, le comunicamos que la descarga de archivos protegidos por derechos de autor será a partir de ahora una acción cívica de rebelión y protesta contra su fascista dictadura de trágalas para rellenar los pesebres de mafiosos sindicatos de esperpénticas cejas y grandes morros.

b. Mantendremos esta actitud mientras quede una sola línea de ADSL operativa en España y mientras no convoque para negociar a personas más representativas entre lo que ustedes denominan “el sector de Internet”, en realidad, millones de ciudadanos que sólo pretenden que no se les robe su dinero por copiar archivos protegidos y también por no copiarlos.

8. Puesto que del silencio de los sindicatos españoles poco puede esperarse habida cuenta de la docilidad con que inclinan la cerviz ante el expolio de los trabajadores -y trabajadoras, según su redundante terminología- que dicen representar, y puesto que desconfiamos de las actitudes y acciones de los partidos políticos y, en especial, de la trayectoria del Partido Popular y de su actual ruido oportunista, el cual, en las dos legislaturas que gobernó, no hizo sino intentar ganarse en humillante fondo y en forma no menos confiscatoria, el apoyo de las absurdas y parasitarias castas que después le pagaron con el desprecio, hacemos un llamamiento a la sociedad española para que no se deje avasallar por el totalitarismo de un gobierno más prisionero de devolver favores a una ínfima minoría, que de gobernar con justicia y equidad al conjunto de los ciudadanos de, según su terminología, “Este-País”, para nosotros, España.

Madrid, a 3 de diciembre de 2009

sábado, 28 de noviembre de 2009

El Sinchi, la voz de Cataluña


Uno de los personajes más llamativos de la película que recreaba la novela de Mario Vargas Llosa Pantaleón y las visitadoras es Germán Láudano Rosales, el Sinchi, propietario y locutor de Radio Amazonia, hipócrita periodista que, tal y como lo describe José Miguel Oviedo* excita desde su horrendo programa las más pobres y ridículas pasiones locales, mientras pone precio a su desaforada defensa del chauvinismo, la moral y el orden públicos: es a la vez la cúspide y la excrecencia de una subcultura.

El editorial de los 13 de la semana pasada me recuerda a la voz del Sinchi, que resonaba a través de los megáfonos situados por el pueblo, dando por supuesto que él era la voz de la Amazonía mientras mermaba por aquí y por allá. Y me recuerda al Sinchi sobre todo por erigirse en voz del pueblo catalán, cuando si nos ponemos a contar, fueron más los catalanes que aprobaron la Constitución que los que dieron su sí al Estatuto. Y también estos trece periódicos merman por aquí y por allá, sacando subvenciones del gobierno de la nación y de la Generalitat catalana que, como como ya es costumbre por aquellos lares, cumplirá y pagará en el 2010, 90 millones de euros entre subvenciones, publicidad y campañas a la prensa local. No hay que olvidar que a la cabeza de esta maniobra están los hermanos Nadal, el consejero y el periodista director de uno de los 13. ¿Creen ustedes que habrán tenido algún tipo de presión para unirse al carro los periódicos de poca tirada que necesitan la financiación publica para seguir adelante?

Bien es verdad que dicen verdades como puños acerca del Tribunal Constitucional y ponen encima de la mesa la credibilidad actual de esta institución encargada de velar por el orden constitucional de España. Pero qué se puede esperar de un organismo estatal cuya presidente está denunciada por no abstenerse en la votación que puso en libertad a la mesa de HB, en la que estaba Karmelo Landa, etarra, es decir, asesino. María Emilia Casas, reñida públicamente por misteriosas razones en el desfile de la Hispanidad en el 2007, es la misma cuyas conversaciones con una mujer que ordenó el asesinato de su marido, pusieron en jaque su puesto.

Además de la presidente, el Tribunal Constitucional cuenta con Pascual Sala, que ya en 1991 intervino en el Parlamento español exonerando a las fuerzas políticas de las posibles irregularidades en la financiación, y que a los pocos meses exculpó al PSOE del escándalo FILESA relacionado con sus cuentas. Este juez es el mismo que evitó que el gobierno le entregara los papeles del CESID relativos al GAL al juez Garzón y, no contento con eso, pidió al fiscal general Granados que actuara contra El Mundo, cuando este periódico criticó esa decisión judicial.
Como presidente del Consejo General del Poder Judicial, Sala declaró que el poder judicial no ha de plantearse ninguna confrontación con el poder, sino que debe coordinarse con él, lo cual parece que es su misiva.
Además de estas dos perlas está Eugeni Gay Montalvo quien dirigía un despacho de abogados (Gay-Vendrell) que ofrecía, entre otros servicios, la presentación de recursos de amparo ante el Tribunal Constitucional (siendo él magistrado), entre otros a la federación de pensionistas vascos y a los pensionistas catalanes, que querían cobrar el 100% de la pensión jubilándose a los 65 años.

Dentro del Tribunal Constitucional se han cocinado las mismas venganzas que una trama novelesca pero en clave política. Meses antes de caer Aznar, se presentó ante este Tribunal un recurso de amparo para impugnar el Plan Ibarretxe. El magistrado Vicente Conde Martínez-Hijas rechazó a trámite dicho recurso. Ganó Zapatero, el Plan Ibarretxe salió adelante y, cuando se planteó la sucesión de María Emilia Casas, el magistrado conservador Rodríguez-Zapata, contra todo pronóstico, votó a Casas en lugar de votar a Conde (más moderado) como venganza. Para templar gaitas, Conde votó a favor de la recusación de Pérez-Tremps en la votación acerca del Estatuto de Cataluña.

La falta de coherencia de muchos de los magistrados del Tribunal Constitucional lo muestra el caso de Elisa Pérez Vera, magistrada valedora del Estatuto, quien en 1996 denunció la inconstitucionalidad de la cesión de impuestos a las comunidades autónomas, invocando los principios de unanimidad y solidaridad y animaba a la Junta de Andalucía a defender dichos principios...¡ante el Tribunal Constitucional!

Nadie puede plantearse que este Tribunal está reteniendo el Estatuto para leerlo más veces. Se trata, claramente de un asunto político, y en eso la editorial tiene toda la razón. La minoría independentista está jugando al mismo juego que jugaron los padres de nuestra Constitución cuando escribieron nacionalidades en vez de nación para salir del paso, y así en el Estatuto se lee:

El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Cataluña como nación. La Constitución Española, en su artículo segundo, reconoce la realidad nacional de Cataluña como nacionalidad. Cataluña, como nacionalidad, ejerce su autogobierno constituida en Comunidad Autónoma de acuerdo con la Constitución y con el presente Estatuto, que es su norma institucional básica. Las relaciones de la Generalitat con el Estado se fundamentan en el principio de la lealtad institucional mutua y se rigen por el principio general según el cual la Generalitat es Estado, por el principio de autonomía, por el de bilateralidad y también por el de multilateralidad.

Que no deja demasiado claro de qué hablamos. También es curioso este párrafo que se refiere a la posibilidad de reforma de los Títulos I y II del Estatuto (derechos, deberes, principios rectores e instituciones, es decir, lo gordo):

La iniciativa de la reforma corresponde al Parlamento de Cataluña, a propuesta de una quinta parte de sus Diputados, y al Gobierno de la Generalitat. Los ayuntamientos de Cataluña pueden proponer al Parlamento el ejercicio de la iniciativa de reforma si así lo solicita un mínimo del 20 por ciento de los plenos municipales, que representen a un mínimo del 20 por ciento de la población. También pueden proponerla 300.000 firmas acreditadas de los ciudadanos de Cataluña con derecho a voto.

Lo que lleva a pensar si el Estatuto no es algo transitorio que va a ir más allá en cuanto se presione lo suficiente en las cortes catalanas.
También es llamativa la postura respecto a la Unión Europea que parece que deja más claro quién manda aquí:

La posición expresada por la Generalitat es determinante para la formación de la posición estatal si afecta a sus competencias exclusivas y si de la propuesta o iniciativa europeas se pueden derivar consecuencias financieras o administrativas de especial relevancia para Cataluña. En los demás casos, dicha posición debe ser oída por el Estado.

Que viene a decir que cuando lo que se decide en Europa afecta en exclusiva a Cataluña, el Estado español al que pertecece Cataluña debe hacerse a un lado y que decida la Generalitat. Que algunos pensarán "pues eso, que decidan los catalanes". Y ahí está el problema: la Generalitat no son los catalanes, el gobierno español no son los españoles, los 13 periódicos no son la opinión de los catalanes y el Sinchi no era la voz de la Amazonía.

Así me lo dicen mis amigos catalanes en Facebook: hay muchos menos independentistas de lo que parece.
Pues nada, a ver si se enteran los independentistas...




*José Miguel Oviedo, Mario Vargas Llosa, la invención de una realidad, Barcelona: Barral, 1977

martes, 10 de noviembre de 2009

Los muros invisibles


Éste es el artículo que he publicado hoy en la página del Instituto Juan de Mariana:

Un 9 de noviembre de 1989 caía el muro que desde agosto de 1963 había dividido Berlín en dos: 45 kilómetros que partían la ciudad y 115 más que separaban la parte occidental de la ciudad del resto de la Alemania comunista. Entre 125 y 270 personas se calcula que murieron tratando de pasar de una zona a otra, las más de las veces de la zona comunista a la occidental. La diferencia de cifras depende de la fuente consultada: en el primer caso el Centro de Estudios Históricos y en el segundo la Fiscalía de Berlín. Pero, a pesar de la enorme diferencia, no es tan importante que fueran cien personas más o menos; lo relevante es que había un goteo permanente de personas dispuestas a perder su vida para salir de aquel infierno.

Sin que nadie lo esperara, gracias al hartazgo rotundo y contundente y a la valentía de la gente, el muro fue derrumbado. En realidad, los intelectuales de entonces solamente querían mejorar lo que ya tenían, no acabar con el régimen comunista. Y hoy, a vista de pájaro, después de 20 años, toca hacer una reflexión. Los políticos patrios y vecinos declaran en los medios que ellos estaban allí. Nuestro presidente proclama que nosotros tuvimos nuestro muro. Se diría que tenemos una clase política que ha estado presente en todos los hitos históricos ajenos, pero no sabe valorar los propios. Todos derribaron el muro, formaron parte del "mayo del 68", corrieron delante de los grises y estuvieron en la DGT donde fueron vilmente torturados. Como si no supiéramos el color de la camisa que vestía González en su adolescencia, quién protegía a Carrillo cuando vino a España disfrazado con una peluca, y quienes son tantos otros que ahora sacan pecho. A todos ellos les recuerdo que Franco murió de viejo, y que antes de irse designó al rey de España como su sucesor. Y aquí seguimos pagando parte de nuestra renta al sucesor de Franco.

Pero mi reflexión sobre la caída del muro viene a cuento después de leer el impecable artículo de Luis I. Gómez Aprendiendo a ser libres, quien "desde el exilio" (porque vive en Leipzig, y porque ese es el nombre de su/nuestro blog) apunta a la diana, y acierta. Detrás de los fastos, fuegos artificiales, declaraciones pomposas y consultas a la hemeroteca hay un cierto desencanto que impregna las miradas de muchos berlineses. Personas que vivieron de verdad y en primera persona la historia reciente de Alemania y que explican que nada ha cambiado…

La distancia entre unos y otros sigue siendo la misma, cómo el clima de desconfianza cultivado durante 40 años de denunciantes y denunciados sigue siendo el mismo.

Los políticos mienten igual pero con mejor marketing y con el aplauso de la Unión Europea. Y a muchos alemanes la libertad les supera. Como explica Luis I. Gómez:

Si a finales de 1998 más del 70% de los alemanes del Este soñaban con mejorar sus vidas, hoy apenas un 45% reconoce haberlo conseguido. El 25% cree incluso que la mayoría de los residentes en el Este vive peor hoy que hace 20 años.

Anatema. ¿Cómo pueden afirmar tal cosa después de haber sido "liberados"? La realidad se impone y si miramos a nuestro alrededor, veremos que nosotros, después de tantos años de democracia, "liberados" de la dictadura franquista, tampoco sabemos valorar la libertad. No sabemos qué hacer con ella, y por eso la rechazamos. Preferimos delegar la educación de los niños a un Gobierno aunque sabemos que los va a manipular a su antojo para hacer de ellos votantes socialistas del futuro. Preferimos delegar la defensa de cada persona y de su honor (subjetivo para cada uno) a un Gobierno que ha acabado con la igualdad ante la ley y que titubea durante cuarenta días cuando una panda de piratas secuestra a pescadores españoles. Y tampoco se sonroja cuando pacta con terroristas que están amedrentando y masacrando ciudadanos. Preferimos delegar las rentas de nuestro trabajo para que los responsables de los dineros derrochen en viajes, subvenciones a tiranías, y compra descarada de votos. Preferimos dejarnos engañar con la "tasa Tobin", que junto con los pantalones campana y las hombreras, muchos pensábamos que era uno de esos males del pasado, desterrado del mundo civilizado para siempre; una tasa que detrae recursos de los inversores, los únicos que pueden ofrecer puestos de trabajo "reales", que pueden atreverse a invertir en países que intentan despegar, y que si hubiera estado vigente en otro siglo habría impedido que España tuviese ferrocarril, por ejemplo, que existe gracias al capital francés.

El muro de Berlín cayó por obra y gracia de los ciudadanos berlineses. Ahora cada cual debe hacer un esfuerzo de introspección y derribar el muro invisible que todos ocultamos: los límites a la libertad están en el entrecejo de cada uno.

jueves, 5 de noviembre de 2009

La canción del macho cabrío (*)


El corral anda revuelto. Unos y otros cacarean. De repente, el gallo levanta la cresta. Se hace el silencio... abre el pico... y ante el asombro de algunos y la sonrisa maliciosa de otros... ¡¡cacarea!! ¿Cómo es posible?¿se trata de una gallina más con una cresta de pega?¿es un efecto colateral de Halloween?

Sea como sea, no hay gallo que ponga orden en el corral pepero y Rajoy se ha destapado: es una gallinita más que cacarea haciendo ruido y peleándose con el resto por unos granos de maíz que se le han caído al granjero. La tragedia se desarrolla en varias escenas. El llanto de Correa enrocado en su puesto, el silencio de Camps, todavía tocado por su affaire en el vestidor, el silencio (más denso) de Mariano, la salida de tiesto de Cobo, el Sancho de Gallardón, la defensa de Aguirre, el cacareo de las gallinitas peperas (Cospedal, de madre superiora, al frente) y, como apoteosis, el desfile de Mariano que sube con gravedad al estrado, mira al auditorio, redoble de tambores, silencio en la sala y... ¡¡¡cocoricooooo!! (que es la traducción gallinácea de "No habrá próxima vez").

Cobo se reafirma y repite sus declaraciones al periódico menos afín a su partido en medio de los atónitos correligionarios, Espe ni acude a la cita, Cospedal habla fuera del partido de los trapos sucios del partido, Rajoy de repente recuerda la crisis económica (¿se nota la sombra de Rato?) ¡De repente!

Mientras tanto, las zorras dejan que el gallinero se revolucione, ya volverán, y se ceban con los inocentes borreguitos-votantes: impuestos, censura al debate del IVA en el Parlamento, apoyo a la dictadura castrista, paro y más paro, chivatazos policiales a ETA, escuchas telefónicas, dictadura lingüistica, piratas somalíes cachondeándose del gobierno español, UBS y Moody's denunciando el maquillaje de los datos de las entidades bancarias españolas... y Zapatero a punto de ser presidente de la Unión Europea... que ha designado un presidente permanente belga.

¿Quién sale beneficiado, además del PSOE, del espectáculo que está dando el PP? Rajoy no suelta el timón, aunque lo ha sacado de cuajo y el barco va a la deriva. Pero él no lo suelta. Esperanza y Gallardón deben haberse dado cuenta de que si Rato, respetado por todos, ha vuelto, no es para ponerse del lado de ninguno de los dos, porque lo lógico es que ninguno gane el pulso, sino que llegue la seño y los separe: cada uno a una esquina. Y no porque sean igualmente buenos o igualmente malos, sino porque decantarse por uno implica ganarse las rencillas de los seguidores del otro, así que para ganar los votos de los compromisarios, o para seguir siendo Rato "Aquel-Que-Todos-Respetan", mejor estar "por encima del bien y del mal".

Es inevitable la asociación con las tragedias griegas.

Las tragedias clásicas, pese a estar contextualizadas en un marco histórico determinado, retratan la personalidad del hombre y la fluctuación de sus emociones; las contradicciones universales, las dudas, los anhelos y un cúmulo de sentimientos que escapan de todo límite temporal-espacial.La crisis de las ideologías, la falta de fe, la muerte de las utopías y la desconfianza son factores que siempre han rodeado la vida del ser humano, y que adquieren mayor o menor intensidad bajo nuevas formas y en distintas circunstancias.


La soberbia del héroe trágico que le lleva a contravenir las leyes de los dioses, lo que le expone al castigo y a la purificación, debería servir a todos quienes miramos el desenlace de la historia, de lección. La diferencia es que no hay héroes verdaderos en la arena política, hay muñecos de paja que se queman cada temporada y duran lo que la ropa de mercadillo.

Yo miro desde la última fila, y me pregunto por el beneficiario. Pasará esta crisis, y quedará la incorporación de Rato a la vida política como aportación. Queda por definir en calidad de qué. Espero que para marzo, mes en el que se representaban las obras en honor al dios Dionisio, se vaya perfilando su papel: ¿gallo o gallina?


(*) La etimología de la palabra tragedia apunta a que podría significar "canto de macho cabrío"

lunes, 26 de octubre de 2009

Banana République


El caso: el "affaire" Jean Sarkozy. El hijo del presidente de la República francesa fue nombrado gestor del EPAD, la sociedad que administra La Défense, el distrito financiero más próspero de la Unión Europea, a las afueras de París. Algunos datos: tiene 2.500 sedes de grandes grupos, como Total o Société Génerale, además de 150 mil empleados y 3 millones de metros cuadrados de oficinas. Ahí es nada para un estudiante de 2º de Derecho, que a sus 23 años milita activamente en el partido del padre y con éxito, por cierto.
Las críticas de nepotismo por la derecha, por la izquierda, desde dentro y desde fuera, no se hicieron esperar.

Pero eso no fue todo: a la gente no le ha hecho ninguna gracia y han forzado la renuncia de Jean, quien finalmente ha preferido optar un puesto en el consejo de administración, compitiendo con una candidata del partido socialista, a quien ha ganado, todo sea dicho, limpiamente.

Lo genial es cómo ha conseguido la sociedad francesa que el joven Sarkozy tome esa decisión. Un grupo de ciudadanos decidió crear un "hilo" en Twitter #bananarepublique (hay otros como #jeansarkozypartout) y un blog www.bananarepublique.org, en donde canalizar la indignación popular. Su comunicado de prensa lo dice todo (traduzco por mi cuenta):

#BananaRépublique vous propose de "célébrer" dignement l'entrée de notre pays dans la farandole des régimes bananiers; ces pays où les dauphins succèdent au père, où la naissance et le pouvoir de l'argent font tout...
(#BananaRépublique os propone "celebrar" dignamente la entrada de nuestro país en la farándula de los regímenes bananeros; esos países en los que los delfines suceden al padre, en los que el nacimiento y el poder del dinero lo son todo...).

Así que propusieron un juego: del 19 al 23 de octubre cada cual compraría un plátano, le dibujaría una bandera francesa, se fotografiaría y mandaría la postal al sitio web. Ese plátano "mágico" sería como un teléfono conectado misteriosamente con el Elíseo (sede del papá de Jean), a través del cual cada portador de la banana presentaría su candidatura como presidente del EPAD. Algunos, incluso se ofrecieron para ser adoptados por Sarkozy (padre) dados los puestazos que consigue a sus retoños.
Además, convocaron una ciber-quedada en diferentes lugares de Francia, pero en especial en La Défense, distrito en conflicto, para el día 22 de octubre.

La cosa tuvo tal éxito que salieron en la prensa nacional e internacional (Times Online, BBC, France 2...) , y hoy, 26 de octubre, los de la idea (Olivier Auber, Jérôme Bourreau Guggenheim y Gilles Misrahi) han publicado un breve comunicado agradeciendo a la peña la imaginación y el esfuerzo.

Y ahí está el joven Jean, vencido por una banana y una sociedad civil, y con su orgullo impoluto trás haber ganado a la socialista Nadine García por el doble de votos, y sigue afirmando que su pasión es el servicio público. Lo va a demostrar como miembro del Consejo de Administración de una sociedad que gestiona 100 millones de euros.

Yo estoy por comprarme una banana para usarla como teléfono, a ver si consigo un puesto en el ayuntamiento de Barcelona, o el alquiler de un chalet en La Florida de Madrid, reformado, por solamente 300 euros, un puesto en el Consejo internacional de Telefónica, o la dirección del Área Social de la Fundación La Caixa, que creo que se ha quedado vacante por traslado a Washington...

Como dicen ellos... NOUS AVOS LA BANANE!!!!

miércoles, 21 de octubre de 2009

Adolescer y guardar la ropa


Tecleo concentrada en mis cosas, pero una conversación me distrae:
Alumno a Tutor: "He pensado ir a un psicólogo, no me apetece ir a clase, ni me gusta estudiar".
Tutor: "A mí me pasa también, pero tengo que pagar facturas".

La charla fue más larga, pero la esencia eran esas dos líneas. Por supuesto, en ningún momento el tutor fue desconsiderado, pero después de un rato escuchando a un joven de 19 años explicar que no le gusta estudiar en general, ni económicas, ni empresariales ni nada, que no quiere ir a clase, que no quiere trabajar... y trás una minuciosa explicación de lo que le cuesta cada crédito (traducido en horas lectivas) de universidad privada a su padre, más el colegio mayor, más otros gastos... el tutor tuvo un "desliz" y le mostró la cruda realidad: existe el esfuerzo. Y se llama así porque cuesta trabajo.

Dejé de teclear y después de una sonrisa y de la mirada cómplice entre compañeros que se enfrentan a los mismo toros, me quedé pensando que ese chico es un reflejo de su tiempo, es decir, del mío, y de la sociedad en la que me muevo. Los adolescentes queremos una autoridad que nos diga qué-cómo-de qué manera contestar el examen para no tener que pensar y aprender realmente, queremos todo hecho y lo queremos ya. Queremos salir hasta las siete de la mañana, que no nos despierten, que nos recarguen el móvil, que nos compren la ropa de última tendencia, que nos paguen la universidad, viajar por Europa... y los que lo tenemos más difícil porque no hay pelas ($) en casa y pensamos que esa vida es la de los pijos burgueses, en realidad lo que queremos es ser ellos, y teñimos nuestra frivolidad de pacifismo, feminismo o de otros tópicos para diferenciarnos. Pero todo es igualmente superficial.

La sociedad funciona también con esos esquemas. El largo plazo lo dejamos para otros, para los soñadores, para los utópicos (pobres desgraciados que nunca llegarán a nada). Y nosotros reclamamos nuestra subvención: por ser joven, viejo, mujer, homosexual, discapacitado, vegetariano, calvo, gordo o por tener un nombre corriente, como María; un puesto de trabajo asegurado donde no haya que partirse mucho el espinazo (recordemos los porcentajes de absentismo laboral en España...); una casa con piscina, garage, dos ambientes y parque para los niños; un coche, uno bueno, no cualquiera, por supuesto; que nos saquen de la crisis, en brazos, a ser posible. Y cuando no tenemos acceso a todas las prebendas de los privilegiados de turno, también disfrazamos nuestra inmadurez de tópicos o progresistas o conservadores para diferenciarnos. Pero todo es igualmente socialista.

Luisa Marugán, en un artículo sobre adolescencia y violencia en la revista Diván el Terrible, cita a David Le Breton cuando afirma La libertad es un valor para aquel que posee los medios simbólicos para usarla, en caso contrario, genera miedo.

Esa frase explica la brutal demanda de intervención en nuestra sociedad occidental y la reflexión desesperada de quienes de verdad quieren más libertad ("¡Es que parece que la gente no quiere tener que elegir!"). La libertad asusta, y asusta en especial cuando no se dispone de los medios simbólicos para usarla, cuando no tenemos criterios y valores que nos guíen en el uso de la libertad. De ahí que una señora en la radio explique que no puede decirle a su hija de 15 años que no se acueste con su novio de 25 porque "como es legal, no le puedo decir nada". Y con ese razonamiento proliferan leyes que rigen la moral (o lo intentan).

Como dice Luisa Marugán: Si socialmente “todo vale”, resulta complicado contar con referentes simbólicos que permitan diferenciar autoridad de autoritarismo, trayendo como consecuencia la caída de la representación de la Ley (¡gran paradoja!) y dejándolo librado a la inseguridad, a la incertidumbre, a la falta de límites que lo contengan….

Y ahí estamos, como adolescentes que no están seguros de lo que son, tratando de mantenerse a flote en el mar de la incertidumbre, y guardando la ropa de Ubre Máxima estatal.


viernes, 16 de octubre de 2009

¿De dónde lo he sacado?


"Concebimos a XXXXXX (nombre del país) en lo económico como un gigantesco sindicato de productores".

"Defendemos la tendencia a la nacionalización del servicio de banca y, mediante las corporaciones, a la de los grandes servicios públicos".

"El Estado podrá expropiar sin indemnización las tierras cuya propiedad haya sido adquirida o disfrutada ilegítimamente".

"A la realización de esta tarea [el fortalecimiento de la nación] habrán de plegarse inexorablemente los intereses de los individuos, de los grupos y de las clases".

"Repudiamos el sistema capitalista, que se desentiende de las necesidades populares, deshumaniza la propiedad privada y aglomera a los trabajadores en masas informes, propicias a la miseria y a la desesperación".

miércoles, 7 de octubre de 2009

Males menores, males mayores


Desde hace un tiempo anda alterado el país con los menores. Parece que, de sopetón, nuestros niños han sido abducidos por el mal y han cambiado los juegos por asaltos a comisarías, violaciones, violencia en las aulas, consumo de drogas y todo tipo de barbaridades.

Hablar de la delincuencia en menores o en mayores es problemático porque se asume una distinción artificial: mayor/menor. Uno es mayor que alguien o menor que alguien, pero mayor o menor en términos absolutos cuando se trata de determinadas edades es una barrera difícil de definir. Y si, además, esa frontera tiene consecuencias a efectos legales y sirve para prohibir o permitir comportamientos, consumos, o entradas en locales, la cosa pasa de castaño a oscuro.

Me resulta más cómodo hablar de la infancia. Me parece que es un término más claro. Todo el mundo sabe que una persona de 18 años no es un niño, pero una de 12 sí que lo es. ¿Y una de 16? Pues más o menos. El adolescente está en tránsito. Que los adolescentes transgredan, liguen, se rebelen, o crean que el mundo no les entienden y que ellos han inventado la pólvora es lo normal. El problema actual no es ya que la adolescencia patria está sacando los pies del tiesto más de lo habitual... es que los niños también.

Una señora desesperada llama a la radio para contar su drama: su niña de 14 años se ha enamorado de un chico de 18 que a ella no le gusta, pero no puede prohibirle que salga con él porque la ley permite las relaciones sexuales entre "menores" de 14 sin que sea delito. Y ¿qué va a hacer ella? La niña le dice a la madre "No estoy haciendo nada ilegal, no me lo puedes prohibir, si no te gustan mis amigos, a mí tampoco me gustan los tuyos" y la madre se siente impotente.

Un director de cine muy famoso huyó de la justicia en su día, acusado de haber drogado y violado a una niña de 13 años. Ahora, después de tanto tiempo, a la víctima le da lo mismo y anima a las autoridades a que le dejen en paz para que pueda asistir a los festivales de cine, que la gente siga aplaudiendo su obra, y que no pase nada... total, después de tanto tiempo...

Cada vez más menores agreden y abusan de chicos, chicas, mayores o menores, a sabiendas de que su condición de "menor de edad" les permite irse de rositas en muchas ocasiones.

Y nosotros, los "mayores" nos rasgamos las vestiduras. ¿Alguien se ha parado a pensar de dónde han aprendido? Los "mayores" damos un ejemplo nefasto cuando permanentemente actuamos en contra de la moral, en contra de la ética más elemental, pero no pasa nada porque es legal. Los valores cuando se someten a la ley pierden la función que realmente tienen. Los valores están por encima de la ley, por eso no deben ser regulados por ella, sino aprendidos a través del ejemplo y la convivencia. Incluso si los padres dejan que desear, un niño convive con compañeros, maestros, con una sociedad que le enseña qué tiene importancia, qué se penaliza o no, no mediante leyes, sino mediante el vacío, o el desprecio.

Y nos encontramos con resultados abominables que, por otro lado, explican el comportamiento de nuestra infancia. Un tipo es considerado "sospechoso" si no tiene trabajo aún cuando la razón es que no ha renunciado a sus principios a cambio de un puesto de trabajo. Y la gente que entra en su blog, cuando lee lo que dice y cómo lo dice, tranquiliza su conciencia, dándose codazos los unos a los otros murmurando (deporte nacional donde los haya): "Es un tío raro... no trabaja".
Un político si no comete un acto ilegal, aunque su comportamiento sea de lo más patán y miserable, sale por la puerta grande, se le hace una cena de desagravio, y encima hasta le viene bien el episodio porque hacerse la víctima vende mucho, y da mucha penita.
Los electores acuden a las urnas y muestran su dedo acusador a los abstencionistas, a quienes acusan de malos ciudadanos, sabiendo que el 95% de los nombres escritos en la papeleta que acaba de introducir en la urna son personas que llevan los tres meses de campaña y los dos años de precampaña mintiendo descaradamente, prometiendo lo que no es posible, vendiendo a su clientela favores y cargos, y regalando los oídos de unos y otros. Los votantes lo saben. Saben que todas esas subvenciones y cargos se pagan con el esfuerzo de todos... y que no solamente comprometen su renta de "ciudadanos ejemplares que van a votar", sino que comprometen la de los ciudadanos no votantes, y de los futuros ciudadanos, en la medida en que el político de turno suba la deuda con más o menos escrúpulos.
Pero, eso sí, duermen como bebés, porque se dicen a sí mismos que han hecho "algo" por cambiar la situación.

Y esos políticos, médicos, profesionales, padres y madres "de bien", que son incapaces de plantear un debate serio sobre la legalización de las drogas, que acusan de vandalismo, alcoholismo y demás a los críos (acusación cierta, porque es verdad que consumen de todo) y se rasgan las vestiduras... resulta que son los mayores consumidores. A nadie se le escapa que cada cierto tiempo, de nuevo, se publican informes que muestran que en los cuartos de baño del Congreso y del Senado hay restos de cocaína. Y podemos seguir con el robo, con la hipocresía respecto al sexo y con todo lo demás.
Los mayores no somos un ejemplo de vida saludable, de comportamiento coherente, de compromiso con los principios de cada cual. No podemos esperar que en los niños brote algo que no hemos sembrado. Ese es el mayor mal de los menores.


domingo, 27 de septiembre de 2009

Los managers de España


Zapatero (en la foto de arriba en una recreación de Disney) y sus secuaces han aprobado en Consejo de Ministros unos Presupuestos Generales que define quiénes son los rufianes que manejan nuestra barca. Con un IVA del 20%, podemos decir sin rubor que esta gente ejerce de managers de los españoles. ¿No es eso lo que se llevan los representantes de artistas y artistillas de todo lo que hacen sus "víctimas"? Nadie pregunta qué hace un representante con ese dineral. Gestiona la firma de contratos, pacta los conciertos y habla en nombre del artista. Lo deseable, desde el punto de vista del representado es que tu manager sea alguien de mucha confianza, que no te time y que vele por tus intereses de verdad. Lo malo es cuando, por el contrario, caes en manos de un desaprensivo, que cobra puntualmente su comisión y, a cambio, te impone condiciones leoninas, te hace trabajar a destajo y mira más por su bolsillo (en este caso, sus votos) que por tu bienestar real.

Los Presupuestos aprobados en el Consejo de Ministros han de ser aprobados en el Parlamento, aunque no tengo esperanzas de que la cosa mejore. Más bien, el resto de las hienas rascarán lo que quede de carne hasta dejar nuestra economía en los huesos. Pero eso no es todo.
La primera idea que me surge como economista es "Hay que auditar las cuentas del Estado". Ya se hace. El responsable es el Tribunal de Cuentas del Estado español. Para que se hagan una idea de lo tranquilos que podemos estar, el pasado mayo (del 2009, por supuesto) presentaron el informe acerca de las cuentas públicas de los años 2005 y 2006 conjuntamente. Así que, para cuando se molesten en estudiar la corrección de los Presupuestos del 2010 y su ejecución, el panorama será otro (y tal vez el gobierno también). Pero fijándonos en lo que cuenta, por ejemplo, la memoria publicada en el 2009, acerca de las actividades del 2008 del Tribunal, se comprueba que hay 36 organismos públicos (sociedades mercatiles estatales, fundaciones estatales, organismos autonómicos...) que no rindieron cuentas de sus actividades en el 2007, e incluso se están presentando cuentas del 2006.

Cito de la Memoria de actuaciones del Tribunal de Cuentas:

En cuanto a la documentación a remitir con las cuentas anuales individuales, en numerosos casos el Informe previsto en el artículo 129.3 de la LGP no recogía en todos sus términos la información que contempla la Orden EHA/1006/2005, de 6 de abril, siendo especialmente significativa la deficiencia de información en materia de ejecución presupuestaria.
Las Cuentas Generales del Sector público fundacional de los ejercicios 2005 y 2006 se rindieron incompletas, ya que no incluyeron las cuentas de quince y catorce Fundaciones,respectivamente. En las cuentas individuales de las Fundaciones se han observado diversas deficiencias, destacando las carencias detectadas respecto del Informe referido al cumplimiento de las obligaciones de carácter económico-financiero, exigido por el artículo 129.3 de la LGP.
Al igual que las correspondientes Cuentas Generales de ejercicios anteriores, las Cuentas Generales del Sector público empresarial de los ejercicios 2005 y 2006 no proporcionaban información alguna en materia de planificación de la actividad económico-financiera del Sector empresarial estatal y de la ejecución y liquidación de los presupuestos de las entidades que lo integran. Esta carencia, puesta de manifiesto en anteriores Declaraciones de este Tribunal, supone el incumplimiento de lo establecido en el artículo 130.2 de la LGP, en el que se establece que la Cuenta General del Estado y, en consecuencia, la Cuenta General del Sector público empresarial como parte integrante de ella, debe suministrar información sobre la ejecución y liquidación de los presupuestos.
El examen de la información remitida por la IGAE y de la documentación aportada al Tribunal puso de manifiesto la falta de información sobre determinados aspectos, resultando particularmente insuficiente la suministrada sobre las desviaciones presupuestarias y sus causas, desviaciones, por otra parte, muy numerosas y en algunos casos de cuantía relevante, lo que pone de manifiesto que las previsiones formuladas eran con frecuencia referencias meramente orientativas, muy alejadas de la realidad, a lo que contribuía de modo particular el desfase temporal y la gran antelación con la que se realizaban y su falta de actualización.

Cualquier empresario privado hace eso (incumplir una normativa) y está fuera. Pero lo que parece digno de ser destacado es que queda claro que las previsiones suelen ser meras referencias orientativas... es decir, papel mojado.
No tiene sentido esperar actuación alguna que nos afecte a los sufridos representados en este año si a nuestros managers se les va la mano. Como lo demuestra que el déficit se multiplica (lo que quiere decir que aunque se propusieran determinados objetivos cuantificados en los Presupuestos del año 2009, se los han pasado por el arco del triunfo) y aquí paz, y después gloria.
Hay que añadir las triquiñuelas contables, reflejadas en el informe del Tribunal de Cuentas porque son legales, como dejar pendientes operaciones para el ejercicio siguiente, de manera que se puede maquillar una verruga hasta convertirla en un lunar. Y de esas, hay muchas, muchas, muchas.

Con estos controles del Estado, la apatía reinante, la preocupación por los trajes (de Camps y de las niñas), la cobardía de los medios oficiales, la complacencia de los numerosos clientes de los diferentes partidos (a ver si cree que el barbas lo iba a hacer mejor), que me digan que el gobierno limitado no es utópico, casi me da risa.

La idea del manager ha sido de Caco. Regalo por regalo, aquí va el vídeo de Los Managers ("... y la gente decía qué es lo que pasa, qué oscuridad tan grande, qué es esta guasa...")