lunes, 18 de enero de 2010
Going underground
domingo, 27 de septiembre de 2009
Los managers de España
Los Presupuestos aprobados en el Consejo de Ministros han de ser aprobados en el Parlamento, aunque no tengo esperanzas de que la cosa mejore. Más bien, el resto de las hienas rascarán lo que quede de carne hasta dejar nuestra economía en los huesos. Pero eso no es todo.
La primera idea que me surge como economista es "Hay que auditar las cuentas del Estado". Ya se hace. El responsable es el Tribunal de Cuentas del Estado español. Para que se hagan una idea de lo tranquilos que podemos estar, el pasado mayo (del 2009, por supuesto) presentaron el informe acerca de las cuentas públicas de los años 2005 y 2006 conjuntamente. Así que, para cuando se molesten en estudiar la corrección de los Presupuestos del 2010 y su ejecución, el panorama será otro (y tal vez el gobierno también). Pero fijándonos en lo que cuenta, por ejemplo, la memoria publicada en el 2009, acerca de las actividades del 2008 del Tribunal, se comprueba que hay 36 organismos públicos (sociedades mercatiles estatales, fundaciones estatales, organismos autonómicos...) que no rindieron cuentas de sus actividades en el 2007, e incluso se están presentando cuentas del 2006.
Cito de la Memoria de actuaciones del Tribunal de Cuentas:
En cuanto a la documentación a remitir con las cuentas anuales individuales, en numerosos casos el Informe previsto en el artículo 129.3 de la LGP no recogía en todos sus términos la información que contempla la Orden EHA/1006/2005, de 6 de abril, siendo especialmente significativa la deficiencia de información en materia de ejecución presupuestaria.
Las Cuentas Generales del Sector público fundacional de los ejercicios 2005 y 2006 se rindieron incompletas, ya que no incluyeron las cuentas de quince y catorce Fundaciones,respectivamente. En las cuentas individuales de las Fundaciones se han observado diversas deficiencias, destacando las carencias detectadas respecto del Informe referido al cumplimiento de las obligaciones de carácter económico-financiero, exigido por el artículo 129.3 de la LGP.
Al igual que las correspondientes Cuentas Generales de ejercicios anteriores, las Cuentas Generales del Sector público empresarial de los ejercicios 2005 y 2006 no proporcionaban información alguna en materia de planificación de la actividad económico-financiera del Sector empresarial estatal y de la ejecución y liquidación de los presupuestos de las entidades que lo integran. Esta carencia, puesta de manifiesto en anteriores Declaraciones de este Tribunal, supone el incumplimiento de lo establecido en el artículo 130.2 de la LGP, en el que se establece que la Cuenta General del Estado y, en consecuencia, la Cuenta General del Sector público empresarial como parte integrante de ella, debe suministrar información sobre la ejecución y liquidación de los presupuestos.
El examen de la información remitida por la IGAE y de la documentación aportada al Tribunal puso de manifiesto la falta de información sobre determinados aspectos, resultando particularmente insuficiente la suministrada sobre las desviaciones presupuestarias y sus causas, desviaciones, por otra parte, muy numerosas y en algunos casos de cuantía relevante, lo que pone de manifiesto que las previsiones formuladas eran con frecuencia referencias meramente orientativas, muy alejadas de la realidad, a lo que contribuía de modo particular el desfase temporal y la gran antelación con la que se realizaban y su falta de actualización.
Cualquier empresario privado hace eso (incumplir una normativa) y está fuera. Pero lo que parece digno de ser destacado es que queda claro que las previsiones suelen ser meras referencias orientativas... es decir, papel mojado.
No tiene sentido esperar actuación alguna que nos afecte a los sufridos representados en este año si a nuestros managers se les va la mano. Como lo demuestra que el déficit se multiplica (lo que quiere decir que aunque se propusieran determinados objetivos cuantificados en los Presupuestos del año 2009, se los han pasado por el arco del triunfo) y aquí paz, y después gloria.
Hay que añadir las triquiñuelas contables, reflejadas en el informe del Tribunal de Cuentas porque son legales, como dejar pendientes operaciones para el ejercicio siguiente, de manera que se puede maquillar una verruga hasta convertirla en un lunar. Y de esas, hay muchas, muchas, muchas.
Con estos controles del Estado, la apatía reinante, la preocupación por los trajes (de Camps y de las niñas), la cobardía de los medios oficiales, la complacencia de los numerosos clientes de los diferentes partidos (a ver si cree que el barbas lo iba a hacer mejor), que me digan que el gobierno limitado no es utópico, casi me da risa.
La idea del manager ha sido de Caco. Regalo por regalo, aquí va el vídeo de Los Managers ("... y la gente decía qué es lo que pasa, qué oscuridad tan grande, qué es esta guasa...")
martes, 12 de mayo de 2009
Reflexiones espirituosas
martes, 28 de abril de 2009
Los cuentos fantásticos de Elena Salgado
Hoy he publicado en la página del Instituto Juan de Mariana este comentario acerca de las declaraciones de Elena Salgado y las mentiras que nos encanta que nos cuenten nuestros "cuidadores".
Cuando en 1867 el barón Eugène Haussman compareció en la Asamblea francesa para justificar los enormes gastos causados por la reforma de París, a Jules Ferry se le ocurrió publicar un opúsculo denunciando los excesos presupuestarios bajo el título de Las cuentas fantásticas de Haussman, haciendo referencia a la ópera de Offenbach Los cuentos fantásticos de Hoffman.
La semana pasada Elena Salgado, contradiciendo lo que su antecesor en el cargo había declarado, afirmó que hay margen para más gasto público: "No puede no haberlo". Este lunes los 27 países que componen la Unión Europea han decidido por unanimidad expedientar a España por rebasar el déficit público consentido por el Pacto de Estabilidad, que es de un 3%. Parece que algo no cuadra y que la señora Salgado no hace bien las cuentas y no cuenta bien los cuentos.
Con las elecciones europeas en la puerta, la vicepresidenta segunda del Gobierno debería plantearse si estamos o no capacitados para cumplir con las normas del club o mejor nos hacemos bolivarianos como Ecuador, para mejor gloria de nuestro siempre sonriente salvador particular. Si hay que rebajar el déficit del 3’4% sobre el PIB en 2008 al 3% en pocos años, habrá que reducir los gastos, aumentar los ingresos, o ambas cosas a un tiempo. Y el aumento de los ingresos, ya se sabe, viene de la mano de los impuestos. Aunque no habrá narices para subir los impuestos directos (IRPF y Sociedades) es un clamor popular que la puñalada va a venir por el lado de los impuestos indirectos: IVA e Impuestos Especiales, principalmente. ¿Se va a pedir a la ciudadanía un esfuerzo impositivo y no se va a contener el gasto público? Eso parece.
Pero los cuentos no acaban aquí. Pedro Solbes afirma que el expediente tendrá un carácter excepcional ("es que estoy en crisis") pero este tipo de actuaciones de las autoridades europeas tienen un protocolo muy claro. No se trata de penalizar un comportamiento demasiado "protector" frente a la crisis, sino que la Unión Europea considera que no nos hallamos ante un déficit excepcional o transitorio, de lo contrario no se habría iniciado el expediente, tal y como establece el Procedimiento de Déficit Excesivo. Esta apreciación es corroborada por las previsiones del propio Gobierno y según las cuales el 2009 se cerrará con un déficit del 5,8% del PIB. Probablemente esta cifra sea mayor si eliminamos el sesgo gubernamental.
Lo dramático es que las palabras de Salgado tienen el objetivo de tranquilizar como tranquiliza un narcótico. Por un lado a los grupos de presión (como los sindicatos o el cine) que miran como lobos a la espera de que se cumpla lo pactado en las elecciones y recibir el pago por su apoyo, pero también a quienes están quedándose en la calle y creen, de verdad, que la solución es más dinero, porque lo dice la tele. Y de esos hay muchos. El precio de la ignorancia es la manipulación. Por eso quienes perderían más si la gente dependiente fuera autónoma y con criterio son los mismos que defienden el entramado de nuestro sistema de educación. El Estado es el responsable de la crisis, de nuestra virtud, de nuestra casa, de nuestros hijos... nada hay que temer, hay margen para el gasto, y hay para todos. A los parados, dinero. A los jóvenes, dinero. A los actores y directores españoles, también. Y ya está.
Este es el mensaje. Y la respuesta de la Unión Europea es la apertura de expediente. A pesar de las palabras de Almunia que afirma que nadie habla de sancionar, el procedimiento es abrir un expediente, proponer unas medidas, establecer un plazo de cumplimiento de la norma pactada y, si no se consigue alcanzar el objetivo, sancionar al país con una multa. ¿Una nueva mentira al servicio del Gobierno? Eso parece. Y ésta también arriesgada, porque aunque el plazo establecido por la UE es el año 2012, parece que el déficit español no se recuperará tan pronto, dado el retroceso de la economía y la tendencia expansiva del gasto público.
¿Tranquilizan las palabras de Salgado? Lamentablemente, sí. Lo que me lleva a pensar que los españoles somos como críos deseando que nos mientan con historias de hadas y princesas. Pero, además, esta actitud acomodaticia y pueril encaja con los gobernantes cuentacuentos que tenemos. Con un pueblo maduro no estarían aún al mando.
lunes, 13 de abril de 2009
Lunes de Pacua: la vida es sueño
La noticia de los nuevos miembros del gobierno me pilló a la ida, junto con la afirmación de Juan Manuel de Prada quien considera que Solbes no es un ministro mentiroso, para sopresa de Begoña Aranguren. En las idas y venidas para comer en El Trocadero, cenar en casa de los famosos Martínez (a los que Caco intenta salvar sin conseguirlo), oí al presidente del gobierno molarse a sí mismo, a Cháves trabarse al hablar, y a nadie reconocer ni un fallo, ni una flaqueza, como si las sustituciones fueran necesarias simplemente para que todos los miembros de la compañía de teatro tenga su minuto de gloria.
Trinidad, premio a la sensibilidad: políticas sociales y sanidad (TAN femenino eso de llevar las cosas sensiblonas de igualdad, la cosa social, charities y rastrillos... ¡nada ha cambiado!), González-Sinde a lo suyo: cine, es decir, cultura, y veremos los internautas cuánto tiempo nos dejan tranquilos, por lo menos esta vez Zapatero paga sus deudas con uno de los lobbies que con más empeño le ha aupado. Gabilondo, rector de la Autónoma de Madrid y presidente de la Conferencia de Rectores, toma las riendas definitivas de las universidades españolas, y no sé qué decir, visto uno vistos todos... y son todos anti-sistema, por nostágicos de un mayo del 68 que no tuvieron y que, por ello, se niegan a reconocer que ha sido un fiasco.
Pero reconozco que quitarle a Maleni el ministerio para dárselo a Pepiño es de traca. Aún no me he recuperado. Ese golpe ha sido único.
Los meses que quedan hasta julio van cargados de trabajo, eventos, seminarios y estudio. Aunque mi tema burocrático va lento, sigo enfangada. De cualquier manera, me propongo mantener más activo el blog.
Entre arroz caldoso, coquinas y sol, me preguntaba si la realidad es la de las personas que me cuentan que no hay trabajo, que las cosas van regular, que Cháves ha dejado arruinada Andalucía, que a los bancos hay que arrastrarlos (así lo dijeron), que lo mejor es negarse en bloque a pagar impuestos (seguidores sin saberlo de Thoreau) y negarse a votar a esta gentuza...
... o este mundo feliz perfecto sin mácula, sin problemas, de Zapatero y sus muchachos, que están haciendo el papelón final; el mundo de una oposición que no es tal, que donde puede hace lo mismo que los demás, de este juego colectivo del "y tu más", esta realidad en la que todos utilizan lo que pueden para medrar. ¿Por qué razón nadie (Rosa o Albert) va a ser diferente? No sé cómo pueden pedir confianza a la gente.
Espero que la historia les ponga en su sitio. A todos.
viernes, 3 de abril de 2009
El tónico del doctor Rodríguez
En El médico a palos (Le médécin malgré lui, 1666), Molière pone en boca del matasanos las siguientes palabras
Encuentro que éste es el mejor oficio del mundo; puesto que se haga bien o se haga mal, siempre pagan de la misma forma: la cruel necesidad nunca cae sobre nuestras espaldas; y cortamos el patrón que nos place en la tela que trabajamos. (...)
Finalmente, lo bueno de esta profesión es que entre los muertos existe la honestidad y la discreción más grande del mundo: jamás se quejan del médico que les ha matado. (III,1).
Una reflexión acerca de estas palabras me llevan a una sorprendente conclusión: estamos muertos. Nuestros gobernantes, pretendidamente conocedores de la receta para la crisis, la medicina que aliviará nuestros males, la solución a la injusticia, la mejor formación para nuestros hijos, los valores que debemos defender para que haya paz y concordia, las medidas que evitarán la extinción de la especie y el deterioro de la Madre-Gea... son, como el médico de Molière, gobernantes a palos.
Y nosotros, me temo, igual que los pacientes del leñador Sganarelle, aceptamos cualquier diagnóstico y prescripción que explique, por más excéntrico que sea el argumento, el mal que padecemos. Y ahí tenemos al presidente del Gobierno y sus ayudantes, reunidos como en las series de médicos de televisión para llegar a un diagnóstico, afirmar que a las cajas de ahorro no les pasa nada, que en este mes que empieza el empleo iba a empezar a remontar y que nos relajemos y disfrutemos que si no, duele más.
Lo que me parece terrible es que no solamente los abstencionistas (que somos la tercera fuerza política a pesar de que nos ignoren), o quienes no votaron al partido en el Gobierno no salgamos a la calle, sino que los once millones de votantes que confiaron en las palabras del siempre sonriente Zapatero, sigan creyendo a pies juntillas los camelos del PSOE sin protestar. Entendería este apoyo si el paro discriminara y azotara solamente a todos los demás, si la recesión conociera la intención de voto de sus víctimas. Pero no es así: la crisis es para todos. ¿Cómo no están quienes votaron a Zapatero a las puertas de la Moncloa reclamando? En parte porque Zapatero se nutrió de los lobbies a quienes sigue jurando que les pagará lo que se debe en esta legislatura. ¿Y la otra parte?
La otra parte, junto con el resto de la población, pagamos al falso médico que nos pregunta cuál es la solución, en vez de tomar las riendas y hacerse cargo de la situación. Seguimos agradeciendo con nuestro voto al matasanos que cuando todas las voces de asesores de su partido, de otros, de organismos nacionales e internacionales, de economistas de a pie y de prestigio llegan a la conclusión de que probablemente el fallo de España es la falta de reformas estructurales, en especial del mercado de trabajo, se dedica a solucionar los problemas más inmediatos y visibles a golpe de gasto.
Las reformas estructurales sirven para reforzar la solidez de las bases, de los cimientos de nuestra economía: mercado de trabajo, sistema financiero, instituciones básicas. Y lo ideal es flexibilizar el mercado de trabajo para que si vienen las vacas flacas haya rotación, los inevitables parados encuentren cuanto antes trabajo, las empresas puedan volver a crear empleos, etc. Lo deseable es que se mejore la transparencia de las instituciones, limpiando de corrupción y despilfarro sus alfombras. Eso es lo que se hace en época de bonanza para evitar problemas cuando vienen mal dadas.
Sin embargo, lo que ha hecho el Gobierno es todo lo contrario. Ha dejado que nos coma la "osteoporosis" económica, que nuestros huesos (la estructura de la economía) se debilite y ha callado voces prometiendo gastar y gastar, es decir, nos atiborra de medicamentos (muchas veces caducados y contraproducentes) para que no sintamos el dolor. "Estas son las drogas que se utilizan en las necesidades urgentes", decía el médico de Molière, engañando al padre de Lucinda.
¿Y ahora? Le queda el recurso a la cumbre del G-20 –como si fueran a hacerle los deberes–, la esperanza de que los demás tiren de nosotros y apuntarse el tanto, y que nos curemos solitos para convocar una rueda de prensa y afirmar: "Ya lo decía yo".
Tal vez sea la hora de que los "enfermos" empecemos a exigir un cambio en el cuadro médico. O la demolición del hospital.
miércoles, 25 de marzo de 2009
Maria Teresa Fenández de la Vega manipula a los niños en la escuela y miente a los españoles
3. tr. Intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros, en la política, en el mercado, en la información, etc., con distorsión de la verdad o la justicia, y al servicio de intereses particulares.
MITIN:
1. m. Reunión donde el público escucha los discursos de algún personaje de relevancia política y social.
2. m. Cada uno de estos discursos.
DISCURSO:
6. m. Razonamiento o exposición sobre algún tema que se lee o pronuncia en público.
7. m. Doctrina, ideología, tesis o punto de vista.
8. m. Escrito o tratado de no mucha extensión, en que se discurre sobre una materia para enseñar o persuadir.
(siempre de acuerdo con el Diccionario de la RAE, supuesto que las aceptamos como definiciones más o menos cercanas a las reales).
(Es decir: nada nuevo bajo el sol...).
viernes, 3 de octubre de 2008
Mensaje a Maritere: de mujer a mujer
Maritere, hija, por Dios, pon orden en el patio, que se te sublevan y no está el horno para bollos.
En El País de hoy.
martes, 27 de mayo de 2008
Las braguitas de perlé
No dejen que los niños con barba de púas y percebes en los cojones o las niñas con celulitis y tetas de silicona se acerquen a mí. (...) Peter pan era un niño que se negaba a crecer. Vale. Eso lo entiendo, pero lo contrario —personas hechas y derechas (o torcidas y retorcidas) que van por el mundo como si aún llevaran pantalón corto o braguitas de perlé— no cuela.
La diferencia es que a los Toons no se les puede reprochar nada, reaccionan como lo que son, personajes de dibujos animados, histriónicos, gritones, alocados, burlones y payasos. Pero a los partidos políticos y sus votantes sí. Esto no es una ficción de Hollywood.
(Aunque a veces... ¡quién lo diría!)
Dragó... qué bien te sienta viajar.