martes, 19 de agosto de 2008

Caso Neira: la Comunidad de Madrid se pasa de lista

Y la familia de Jesús Neira le para los pies.

Este truculento suceso ha sacudido a la opinión pública este verano. No voy a entrar en quién hizo qué, estuvo mejor o peor, yo que habría hecho, etc. Sí quedó claro que además del palizón, hubo negligencia médica reiterada. Ni una prueba le hicieron en los diferentes hospitales que visitó.

Y ahora la Comunidad se intenta personar como acusación. Pues no puede ser... se podría dar el caso, como afirma el abogado de la familia Neira, de que la CAM fuera acusador y acusado.

Un abrazo a Isabel desde aquí.

domingo, 17 de agosto de 2008

Mahoma, Aisha y la imposibilidad de encontrar un título adecuado

El 8 de agosto leí en la sección de libros del New York Times la noticia de la decisión de Random House de no publicar la novela de la feminista Sherry Jones La joya de la medina, una biografía novelada de Aisha, la niña-esposa favorita del profeta Mahoma. Las razones aducidas eran que los expertos consultados habían apuntado que no era el momento debido a las tensiones que se podían avivar al publicar una historia como esa. Lo dejé pasar.

Pero hoy he leído en El País que el libro se va a publicar en España, Italia y Hungría. La historia es más truculenta de lo que parecía a primera vista. Random House ya había adelantado a Jones la friolera de 100.000 $ por la novela y su continuación. Se habían pagado derechos de publicación por adelantado en otros países. ¿Qué movió a la editorial a arrugarse de esa manera? Sherry Jones explica que fue la profesora de la Universidad de Texas, "experta" en el tema y con un libro sobre Aisha, Denise Spellberg, a quien Jones había mandado el libro para recabar su opinión, la que aconsejó negativamente a la editorial. Spellberg advirtió a la editorial Random House de que publicar la novela de Jones podría provocar "ataques terroristas" e hizo correr la voz entre varias web sobre un libro al que calificó de "pornográfico" e "históricamente erróneo".

En palabras de la propia Sherry Jones:

"Lo que me hace sentir realmente mal es que esta profesora haya machacado mi novela tildándola de pornográfica. Ha escogido el término más inflamatorio para el mundo musulmán. Y la novela no lo es; yo no escribo pornografía. El libro tiene carga sexual, pero en realidad es una novela feminista. Y no hay nada tan alejado del feminismo como la pornografía. Es muy frustrante. Ha sacado frases de contexto y con eso ha provocado las críticas de mucha gente que ni siquiera ha leído el libro".

Reconozco que me hace sonreir que acusen de pornográfica a una feminista totalitaria, de las que reniega del derecho de cada cual a exhibir su cuerpo por dinero (por más inmoral que sea para muchas personas). Pero más allá de eso está la historia real de Aisha, casada con Mahoma cuando éste tenía 49 años y ella 6. Cuando la cría tuvo su primera regla con 9 años, Mahoma quedó autorizado por la ley islámica a consumar el matrimonio, y así lo hizo. Así es cómo lo describe Jones:

This was the beginning of something new, something terrible. Soon I would be lying on my bed beneath him, squashed like a scarab beetle, flailing and sobbing while he slammed himself against me. He would not want to hurt me, but how could he help it? It’s always painful the first time.
The pain of consummation soon melted away. Muhammad was so gentle. I hardly felt the scorpion’s sting. To be in his arms, skin to skin, was the bliss I had longed for all my life.”

¿Pornográfico? Yo no diría tanto. Explícito, tal vez. El problema no es verdaderamente ese, aunque sea lo que más le ha dolido a la autora. El tema que se pone encima de la mesa es que para los occidentales (al menos) un hombre que tiene relaciones sexuales con una menor es un pedófilo. Para un seguidor del Islam, una niña que menstrúa no es una niña exactamente, porque su cuerpo está "maduro". Para colmo, estas dudas se plantean acerca del profeta, es decir, se trata de algo sagrado para quienes profesan esa fé.

En el artículo de respuesta a las críticas vertidas sobre ella, "Yo no maté La joya de la medina" publicado en el Wall Street Journal, Denise Spellberg afirma que le preguntaron y simplemente dio su opinión, para ella el libro no tiene en cuenta el momento histórico de la cultura islámica. La novela no aporta nada nuevo e incide en temas escabrosos (sexo-violencia-falsificación del Islam) que aseguran las ventas y provocan la indignación de los musulmanes, en su opinión, con toda la razón.

En principio, parece que efectivamente, si a uno le preguntan, es honesto dar su opinión más sincera. Y Random House está también en su derecho de rescindir cualquier contrato de acuerdo con los términos establecidos en la ley.

Pero la escritora musulmana Asra Q.Nomani, también en el Wall Street Journal, cuenta una historia diferente. Un alumno musulmán de la profesora Spellberg, editor de una página web musulmana muy popular, recibió una llamada en la que ella le pedía que alertara a su comunidad contra La joya de la medina por ser un libro que malinterpretaba la historia del Islam y trataba un tema sagrado como pornografía barata. Dicho y hecho. En dos días, la comunidad chiíta en internet se había diseñado una estrategia para impedir que ese libro viera la luz.
Mientras tanto, Denise, había llamado a la editorial para advertir que ese libro era una declaración de guerra, que era cuestión de seguridad nacional y que corría serio peligro el edificio y el personal de la empresa.

Cuando Random House decidió rescindir el contrato, Ali Hemani, el "diseñador" de la estrategia para impedir la publicación mandó un correo electrónico a la comunidad musulmana chiíta en el que decía:

Siguiendo los pasos del imán Khomeini, miembros activos de Hussaini Youths ha conseguido frustrar la conspiración de los medios de comunicación occidentales para humillar al amado sagrado profeta Mahoma.

¿Estamos ante una guerra sucia censora? La propia Spellberg reconoce que esa historia sucedió así, otra cosa es el barniz que se le quiera dar para justificar costumbres que son incompatibles con la civilización occidental. ¿Quién atiza el fuego del odio? ¿No fue Spellberg quien alarmó a la comunidad musulmana? ¿No fue ella quien amedrentó a la editorial?

Me quedo sin saber esos siete puntos del joven líder de las Hussaini Youths...

* Después de un rato buscando títulos para este post, me rindo... espero que sepan disculparme.

viernes, 15 de agosto de 2008

De ratas y palomas

Hoy es día de fiesta en España. La Virgen de Agosto que dicen por mi tierra. Respiro para quienes trabajan en este mes (saludos a becarios recién salidos de la facultad, se acabó la buena vida). Azote para los veraneantes que ven aumentar la demanda en chiringuitos, bares y restaurantes. Por mi parte, en virtud de esta modorra veraniega que me invade por primera vez en muchos años, cada día me cuesta más escribir una entrada. No es que haya noticias, es que desde la poltrona de la pereza, todas me parecen irrelevantes o estúpidas.

"Frenazo en seco de la economía española". ¿En seco? Seamos serios, muchos llevamos ya unos meses (casi un año) avisando "¡Que viene el lobo!" no me diga que el lobo ha llegado por sorpresa.
Los políticos tienen planes que presentarán en los próximos meses, los catalanes quieren lo prometido, la oposición hace oposiciones para sacar la plaza de opositores, la gente se da cuenta de que hay que ahorrar, las Cajas reconocen que no hay nada que rascar, otra guerra en algún lado lo suficientemente cerca como para comentar en el bar y lo suficientemente lejos como para que el comentario sea liviano pero la afirmación contundente, en fin, que sí hay tela que cortar, soy yo que me apetece más leer y comentar a otros que contar lo que pienso.

Hoy, sin embargo, me he chocado con este artículo en el que explican un experimento con ratas. Se le pidió a un grupo de científicos que testaran el rendimiento de un grupo de ratas con un coeficiente intelectual anormalmente alto. Los científicos debían comparar los resultados con un grupo de ratas normales. Efectivamente, los informes atestiguaban que las ratas listas resolvían mejor que las ordinarias.
Lo divertido es que el experimento no estaba centrado en las ratas, sino en los científicos.Todas las ratas eran normalitas. Se quería comprobar el efecto de la información previa, de los prejuicios, en la evaluación experimental. Los científicos juzgaron sesgadamente, por muy científicos que fueran.

En un mundo obsesionado y saturado de información, de opiniones, de gurús, expertos, enterados, autoproclamados estudiosos, afirmar que uno no tiene prejuicios es de risa. La diferencia entre propaganda y proselitismo se difumina (y yo juraría que no son lo mismo).
"Este es un facha. Este es liberal. Este es supercon. Este es progre." Y con eso quedamos marcados como ganado, y desaparece lo que cada cual hace, la formación previa, la mesura o desmesura con que cada uno hace uso de la palabra. Nada más fácil que el desprestigio, y mucho más si es porque sí. Todos vamos a caer en el prejuicio.

Pero hay otra lectura. Todos somos como las ratas listas y las ratas normales: no importa lo que hagas, lo único relevante es el grupo al que te asignen los demás. Por eso hay pusilánimes que están más preocupados por la percepción de "los demás" que por su propio criterio y evitan acercarse a ningún grupo, o a ninguna persona que esté en un grupo, "no vaya a ser que me confundan y luego puedan decir: Tu ibas con estos."

Como es la Virgen de la Paloma, le dedico este post a mi profesora de Literatura de 7º de EGB (si no recuerdo mal), que nos mandó hacer un comentario sobre el poema de Alberti "Se equivocó la paloma", y me suspendió porque mi interpretación no era la oficial. Me echó de clase porque le pregunté si se la había contado el propio autor o había dejado por escrito cómo tenía que ser interpretada su poesía. Y además se lo dedico a la tía Manana, esté donde esté.

martes, 12 de agosto de 2008

El serial de verano

El culebrón veraniego es una producción "coral", con un héroe principal, y un elenco protagónico multicolor acosando al líder.

Zapatero y su séquito buscan frenar la comparecencia en el Congreso a telefonazo limpio. Los presupuestos no son un tema muy romántico para un serial. En este "todos queremos más" se descubren alianzas insospechadas (o sospechadas) y cada uno de los que tira de la cuerda se siente poderoso por un rato.

En breve ZP levantará a la afición de sus asientos con otra finta y los presupuestos se aprobarán repartiendo el dinero de quienes financiamos este circo en beneficio de los electos representantes.

Mientras tanto, la morosidad en escalada: los impagos de empresas y particulares marcan nuevos hitos.

Eso debe ser a lo que llaman (sobre todo en período electoral) el "bien común".

¡Qué vergüenza!

sábado, 9 de agosto de 2008

Mirando al techo: Olímpico Desprecio


Con retraso, desde una conexión y un portátil prestados, quiero invitar a todo el mundo a visitar el blog Olímpico Desprecio (un blog contra las Olimpiadas de la vergüenza).



Cuando Carmelo Jordá propuso esta idea no pude evitar pensar ¿para qué? ¿a quién llega?¿qué vamos a evitar? No puedo negarme a determinadas cosas, y en concreto a Carmelo, por su calidad como persona y como profesional, resulta especialment difícil. A pesar de apuntarme, junto con estupendos bloggers (Santiago Navajas, Antonio José Chinchetru, José Carlos Rodríguez, Nicholas van Orton, Caco Reguera, Elentir, Humberto Vadillo, Luis I. Gómez, Juan Morillo, Dodgson Lluís, Alberto Illán, Luis Coase, Manu Llamas y el propio Carmelo), esas preguntas y otras parecidas seguían revoloteando entre olivos, piscina, familia, pipirana y gazpacho.



La respuesta está relacionada con el título. Era de esperar que los presidentes cedieran ante la amenaza china de cancelar contratos de mucho dinero, poderoso caballero... Era de esperar que los políticos se hicieran los tontos, más o menos, y que los ministros y los príncipes hicieran como si no pasara nada. Era de esperar que la prensa, a pesar de sí dar cuenta de las protestas (más morbo, más sustancia, más sabor), no renunciaran a emitir los Juegos de la Vergüenza. Todo lo que está pasando era de esperar. No es nuevo. Hitler nos enseñó hasta qué punto podemos o no cruzarnos de brazos y seguir mirando al techo... o al euro.



En mi caso, Olímpico Desprecio es lo único que está a mi humilde alcance, y no puedo mirar al techo y criticar a quienes lo hacen. Quede mi reflexión, sin ánimo de pontificar ni de sentar cátedra, como testigo de mi alarma (inocente, lo más probable, pero ya dice Horacio que la inocencia es el principio de la virtud y soy una aprendiz) y de mi indignación.



China es un país donde el Partido Comunista lesiona las libertades civiles y económicas de sus habitantes, el mismo Partido que ordenó la masacre de Tiannamen y ante el que nos hemos escandalizado cuando no había tanto dinero por medio. Ninguno de los que lo tenían en su mano le ha puesto el cascabel al gato. ¡Qué oportunidad perdida! (otra más...).

miércoles, 6 de agosto de 2008

Estática de grupos



Uno entra en un grupo y se anquilosa, se une a la marea y espontáneamente termina repitiendo las mismas noticias, los mismos slogans y las mismas actitudes. No es fácil mantener el equilibrio entre la necesaria pertenencia al grupo y la independencia como individuo, que para mí es como el aire que respiro.

Nacemos en un grupo de origen del que hay que salir para madurar como individuo. Y pobre del que no termina de hacerlo nunca (en este país muchos más de los que parece).
Funcionamos en grupos, en un sistema en el que el trabajo en equipo se valora tal vez demasiado. La división del trabajo,la empresa, el mercado como institución de asociación y cooperación voluntarias me parecen claves para el desarrollo de nuestra civilización, pero hay empacho de lo gregario.
Vivimos en colmenas (comunidad de vecinos, urbanización, barrio, pueblo... son sinónimos para el caso), viajamos en colectivos, en la misma época, a los mismos sitios. Las playas de Asturias estaban repletas, pero Marbella también debe estar a reventar, y Santander, todo el mundo parece haberse ido de Madrid y haberse quedado al mismo tiempo.
Nos nutrimos de medios de comunicación "de masas", nos tragamos programas políticos hechos para el electorado: masa informe de gente sin cara, sin voz y sin voluntad, excepto para dejar cada cuatro años un papel en el que un logotipo designa un equipo de gobierno que usará dinero ajeno para lo que le parezca y como le parezca.

Hay muchos estudios acerca de lo que puede hacer una persona integrada en un grupo. Por eso me da miedo la cultura "social" en la que vivimos: ahora toca la conmemoración del Quijote, ahora toca la final de la Champions, ahora toca rajar de esto o de lo otro, ser así de sano, así de correcto o de incorrecto, así de progre o de liberal (*) y ahora... ¿qué dice la voz del amo? Y al final, las noticias inmediatas, grotescamente manipuladas, ocultan las verdaderas reflexiones. ¿Y a mí que me importa que McCain vaya a perder las elecciones por haberse metido con la capacidad intelectual de Paris Hilton? Me importa lo que no me dejan hacer y que no daña a nadie, me importa que me quiten dinero y lo usen mal y en cosas que no quiero. Resumiendo: que me dejen vivir.

Estoy segura de que es una preocupación común y, sin embargo, seguimos empecinados delimitando nuestros territorios, no solamente geográficos (reconozco que es de las cosas que menos me importan), sino ideológicos. Quienes se empeñan en defender la separación e independencia de lo religioso y lo político atacando sistemáticamente a la Iglesia Católica (es la mayor y más representativa por aquí) no hace sino sustituir el poder eclesial por el "nuevo" poder de la "nueva" religión... la estatal (me refiero a la que emana de la Revolución Francesa, Rousseau y su banda). Quienes desde el otro lado de la frontera tratan de legislar la moral, lo que debe ser y no, manipulan la ciencia y defienden el creacionismo, hacen lo mismo pero a la inversa.
[Por si las moscas hay dudas, soy partidaria de una separación absoluta Iglesia/Estado. Añado: quienes deberían defenderla para asegurar la supervivencia de sus institución son los miembros de la Iglesia Católica, para empezar].

La interpretación de la realidad de cada uno solamente me informa de qué cristal se pone delante de los ojos, no de si es mejor o peor persona. La razón por la que nos ponemos un cristal para ver la realidad, efectivamente, es por un defecto de visión, algunos porque nacieron ya incapaces, otros por vaguería (músculo vago), otros solamente ven de cerca, otros de lejos... por eso es bueno leer a otros de otros grupos, completa la visión de la realidad.

La ilustración de Darian Worden la he encontrado en el blog de Kent McManigal, una persona peculiar.

(*) Aprovecho para recomendar el post de Santiago Navajas sobre lo que los progres odian... y para hacer notar que he cambiado mi lista de blogs, he quitado algunos que sigo leyendo en Bloglines, desde luego; he añadido otros (como el del señor Navajas (**), un must), y algo haré con las etiquetas en algún momento. La renovación de la plantilla queda para más adelante, cuando no quede más remedio, o me canse mucho de ésta.

(**) Para Santiago Navajas: en el primer párrafo del post explico (en parte) mi respuesta negativa a la primera parte contratante de la primera parte...

lunes, 4 de agosto de 2008

Mi fin de semana

Riaño, ruta del Cares, el chorco de lobos... paz para el espíritu, que ya iba siendo hora.

Eternamente agradecida al de la idea (Luis) a su dama (Eva), a su prole y demás familia (hijos, suegros, cuñados) y a super-Suzanne, la mejor conductora del mundo.

Lo peor... el fogonazo de Madrid y el primer telediario. Las cosas son tan horribles como las recordaba.

Lo mejor. El honor de tener amigos como estos, que quedan poquitos. Cuando puedes hablar de psicología evolucionista, política, religión, blogs, coches, fútbol, la familia, el tiempo que hace o simplemente de nada, y disfrutar de lo que hay alrededor, te das cuenta de que eres una privilegiada. Hay que añadir que su compañera de viaje no se le queda atrás en nada, con lo cual soy doblemente privilegiada. Y si lo que hay alrededor son tierras astur-leonesas, entonces es insuperable.

Y ahora a sufrir las llamas del infierno madrileño.