martes, 29 de diciembre de 2009
Probablemente éste es el último post del año
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Ovidio sí tiene quien le escriba

Me refiero a Ovidio64, el autor de un blog llamado Esto no es democracia. En una de sus entradas, Ovidio hace live-blogging de la tertulia de César Vidal en la que comparto mesa con Mario Noya, Víctor Gago y el propio César.
Hombre, don Ovidio, un comentario minutado de una tertulia en la que los temas salen espontáneamente es jugar con ventaja... uno no habla como escribe...
Pero mi intención no era escudarme en mi propia torpeza oral sino intentar deshacer, por escrito, algunas dudas generadas por mi mala expresión hablada.
Antes de hacerlo tengo que agradecerle el retrato que ha hecho y que ilustra esta entrada. Muchas gracias, me da la sensación de que salgo más favorecida en el retrato que en la realidad, eso es que estamos ante un retratista generoso con los retratados.
El primer tema que me parece interesante es el de las instituciones.
" si se pide la abstención de voto no se puede creer en las instituciones existentes, porque la abstención de voto significa ir en contra del sistema existente. Si no se quiere ir en contra del sistema actual, si se cree en las instituciones actuales, uno va y vota, se puede votar blanco, azul, rojo, multicolor, independentista o asesino, hay para todos los gustos."
Cierto. Pero creo que hay que distinguir entre la institución desde un punto de vista normativo, y la institución desde un punto de vista positivo. Es decir, no hay contradicción en creer en los tribunales de justicia pero renegar de los tribunales españoles actuales. Puede que el sistema sea aceptable pero los nuestros hoy estén corrompidos. Sin que eso implique que mañana lo van a estar o que en otros sitios sucede lo mismo que en nuestro país.
No creo en el sistema electoral de nuestro país, en el que no hay listas abiertas, democracia interna y libertad de voto en nuestros partidos.
Cuando afirmo que no estoy loca (lo cual podría no ser cierto... ¿qué loco reconoce serlo?) me refiero a que no estoy encumbrada en una utopía imposible, aunque sea una mujer idealista. Soy consciente del mundo en el que vivo y trato de encontrar soluciones desde ese punto de partida, aunque no sea el mejor posible.
"Por lo tanto ¿por que iban a estar interesados los políticos en que la justicia funcione bien? Al contrario cuanto peor funcione o mas controlada la tengan mayor despotismo. De cualquier forma tenemos que tener en cuenta que un juez solo es un funcionario que se le exige cierta equidad..."
Buena pregunta. De todas formas, Adam Smith ya habla de la necesidad de que la justicia sea independiente y no un cuerpo de funcionarios. Yo creo en otro tipo de sistema judicial, aunque no confío demasiado en el diseño de las instituciones, sino, más bien en instituciones "a la Hayek", generadas de abajo a arriba.
Finalmente se refiere al tal Pedro de quien habla Víctor Gago señalándolo como mi maestro. Yo soy una economista sin escuela, en realidad. Mi maestro más identificable porque me dirigió la tesis y ha ejercido de "padrino" intelectual (aún le pido consejo muchas veces, y que me dure muchos años) es Carlos Rodríguez Braun.
Pero podría escribir una larga lista de personas de quien he aprendido y sigo aprendiendo cada día.
El tal Pedro, se refiere a Pedro Schwartz, catedrático de mi asignatura en la universidad en la que trabajo. Yo no estoy de acuerdo con el profesor Schwartz, y a modo de répllica, expuse otra idea del profesor Schwartz que justificaba la monarquía porque es más fácil de controlar un Felipe que un ZP.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Mi seminario con Robert Lucas.
Durante una hora y media, además de dar una pequeña charlita acerca de cómo estamos, se ha sometido a las preguntas de Alfonso Novales, Pedro Fraile, Ramón Febrero, el propio Pedro Schwartz y el respetable, que finalmente llenó la sala (pequeña, era un seminario, no una conferencia multitudinaria).
Lucas se podría definir como ortodoxia monetarista moderada. Así que finalmente sigue las doctrinas monetaristas, pero modificadas por la fuerza de los hechos. No le he preguntado por su impresión sobre la revivida Escuela Austriaca o por sus ideas acerca de cómo la teoría del ciclo austriaco encaja más que otras a la hora de explicar las crisis. Cuando ha afirmado que nunca hemos tenido libere mercado monetario y que sería imposible ponerlo en práctica, he tachado mi pregunta y he pensado en otra.
Es profundamente anti-keynesiano, como ha puesto de manifiesto al responder a una pregunta de un neokeynesiano (que no hablaba inglés). Ha atacado el modelo de Keynes, pero también el de Walras por ser altamente ficticio. Y ha remarcado que Keynes no explica la curva de oferta de trabajo, no explica cómo se llega al desempleo. Solamente propone cómo salir de una situación de paro.
Fantástica la anécdota de Samuelson que le pregunta a Hicks cuál es la burbuja más grande y extensa de toda la historia económica y Hicks le contesta que la Revolución Industrial.
Inesperadas frases como "Todo es comportamiento humano" por venir de quien viene. O su desconfianza en el FMI ("Sus logros son muy limitados"), su perspectiva de la política económica de Obama en los Estados Unidos ("El gasto de Obama no es especialmente popular").
Mi pregunta: en un país como España con un paro del 20%, la gente necesita culpar a alguien de la crisis. Los periódicos y los gobiernos culpan a los economistas por no haber predicho la crisis y por haber animado al libre mercado. ¿Qué debemos responder como economistas cuando nos pregunten de quién es la culpa?
Su respuesta: pues hay que decirle a la gente que la culpa es de la gente... que se equivoca a veces. Hay gente en esta crisis que se creía que sabía. Por ejemplo, Alan Greenspan. Al principio, la gente creía que Greenspan lo sabía todo y, por tanto, creía que tenía facultad para tomar todo tipo de decisiones. Incluso llegó un momento en que el propio Greenspan creía que lo sabía todo y podía hacer lo que le diera la gana. Y entonces pasó lo que pasó.
Se hizo corto.
jueves, 10 de diciembre de 2009
Sobre el calentamiento y demás
Carta de María Blessing a Lady Godiva desde Copenhague:
Estimada Milady,
Como siempre me decís, el ser humano parece que no aprende. Siempre se mantiene en la etapa infantil, jugando a remediar males complejos con recetas simples. Esta semana se reúne en estos pagos los supuestos representantes de las naciones, para intentar ponerse de acuerdo respecto al calentamiento global. Digo yo que esa es la razón para elegir esta ciudad tan fría, compensar el recalentamiento que denuncian.
Os describo mis conclusiones:
El cambio climático sucede desde el la Tierra es Tierra y se ve afectado por todo lo que habita en ella, hombres y mujeres incluidos. Más aún desde que el ingenio humano desarrolló un nuevo sistema de producción basado en el empleo de máquinas que complementen el trabajo de la población. Me refiero a la Revolución Industrial. Sentirse culpable por los efectos de la Revolución Industrial en el clima, habida cuenta de la mejora en los niveles de renta, especialmente de los más necesitados de la sociedad, es absurdo. O tal vez no, pero entonces, esos que defienden a la madre Gaia deberían hablar claro y decir en alto que es preferible que muera gente de hambre a que se vea afectado el clima en un futuro.
La gravedad del asunto del calentamiento global no está tan clara como dicen los calentólogos, no es un fenómeno con una única causa, hay varios aspectos interrelacionados, ni está claro en que sentido afectan las variables, y con qué intensidad afectan las diferentes causas.
También está por ver que las medidas económicas y políticas (me refiero a las medidas de política internacional) sean efectivas, generen los incentivos adecuados, tengan efectos significativos y, en definitiva, solucionen el tema perceptiblemente. Por el contrario, el esfuerzo que se requiere de todos los países, tanto industrializados como en desarrollo, el coste de oportunidad (del uso alternativo de ese dineral) es muy relevante, especialmente en plena recesión o a punto de ver la luz al final del túnel. Y, desde luego, especialmente en países cuyos recursos son mucho más escasos que los nuestros. Lo que genera la solución adoptada hasta hoy es la perversión de la bolsa de emisiones y el enriquecimiento del lobby verde no por el libre juego del mercado sino por la intromisión de gobiernos, sea a la luz del día, sea por debajo de cuerda, al más puro estilo mercantilista, como se hacía cuando las compañías de comercio comprometían el presupuesto de algún ministerio.
Las anteriores puntos, especialmente el último, explican que en Copenhague nadie se atreva a dar un paso al frente y decir “no voy” o bien “órdago”. Para implicarse probablemente habría que cambiar todo el modelo industrial, y tal vez la forma de vida, porque el uso de la energía sería carísimo y tendríamos que renunciar a muchas cosas que hoy por hoy forman parte de nuestro quehacer cotidiano. Y eso me plantea una duda, Milady. A la luz de lo que he aprendido fruto de las lecturas que habéis tenido a bien recomendarme… ¿un cambio en el modelo productivo mundial, planificado desde arriba a partir de los requerimientos climáticos, tendría éxito?¿los diseñadores tienen la información relevante?¿debería ser un proceso espontaneo?
Hay un punto más que no es menor: el tema de los correos interceptados ilegalmente. Al denotar sus textos cierta frivolidad, y poner en cuestión la actitud de rigor respecto a los escépticos que todo científico que reclame ese nombre para sí debería tener, inocula ciertas dudas que no deben existir en una investigación de tal calibre y efectos. ¿Podéis imaginar, Milady, que el tema no es el cambio climático sino la existencia de armas de destrucción masiva? Cualquier desliz, frivolidad, etc., implicaría dimisiones, escándalo… y qué decir si se tratara de una investigación sobre una enfermedad que llevara asociada tragedias terribles que mueven el corazón de todos… la cosa tendría otra repercusión, y no se despacharía el tema arguyendo que son cuatro locos que quieren fastidiar la reunión de Copenhague, de eso estoy segura.
Es por eso, Milady, que voy a acercarme al castillo de Kronborg, en Elsinore, a leer Hamlet en un entorno adecuado y reflexionar… To be or not to be… green?
martes, 8 de diciembre de 2009
Carta abierta a González Sinde
Javier Monjas publicaba hace unos días en su periódico NUEVO DIGITAL INTERNACIONAL, una carta abierta a la Ministra Sinde, en relación a la reunión con un grupo de escogidos representantes y su opinión acerca de la ley. Se puede decir más alto pero no más claro.
CARTA ABIERTA A LA MINISTRA DE CULTURA DEL GOBIERNO DE ESPAÑA 03.12.09 • 16:09 GMT • Javier Monjas - Madrid
Ante la reunión mantenida por usted este 3 de diciembre de 2009 en Madrid con quienes la nota de prensa de su Gabinete de Comunicación califica de “representantes del sector de Internet: emprendedores, blogueros, analistas y periodistas”, quienes firmamos esta comunicación deseamos hacerle saber:
1. Ignoramos en función de qué criterios ha elegido usted a sus interlocutores para la mencionada reunión, pero, con firmeza, negamos a tales personas cualquier tipo de legitimidad para “representar” al “sector de Internet” y mucho menos a “emprendedores, blogueros, analistas y periodistas”, entre quienes nos encontramos nosotros mismos.
2. Le sugerimos para próximas conversaciones con el que ustedes denominan “sector de Internet” la convocatoria de personas más alejadas de algunos grupos de “emprendedores, blogueros, analistas y periodistas” más o menos cercanos a la ideología en el poder que ustedes han considerado de forma unilateral como “representantes” sin ningún tipo de proceso democrático previo, no ya electivo, sino ni tan siquiera consultivo.
3. El alineamiento con el actual gobierno de varias de las personas a quien el Ministerio de Cultura del Gobierno de España ha otorgado de forma unilateral el calificativo de “representantes” no sólo describe, Sra. Ministra, su ya muy acreditada carencia de una estrategia política que, lejos de enconarlos, contribuya a solucionar los problemas, sino que también califica de forma no muy honorable a quienes, acudiendo con docilidad a la llamada de la Ministra, aceptan y se autoproclaman de hecho como “representantes” de los “emprendedores, blogueros, analistas y periodistas” de España que, sin embargo, ninguna representatividad les otorgaron.
4. En ese sentido, los asistentes que usted eligió como interlocutores y “representantes”, lejos de constituir cualquier tipo de solución, sólo son ya una parte del problema.
5. Le sugerimos a la Sra. Ministra que comience a aceptar el hecho de que el conflicto planteado no se reduce a la gestión de derechos de autor -cuya licitud en ningún caso discutimos-, sino que se extiende a la de una auténtica rebelión cívica contra colectivos que nosotros consideramos parasitarios merced a los injustos, ilegítimos y descarados favoritismos con que el actual Gobierno de España y el principal partido que lo sustenta han recompensado la mercenaria venta del prestigio e imagen de quienes se autodenominan como ‘sector de la cultura’.
6. También deseamos recordarle a la Sra. Ministra que la mayor parte de los instrumentos informáticos que utilizamos para elaborar, gestionar o almacenar este escrito están devengando, vía cánones decididos y ejecutados por entidades privadas con ánimo de lucro, una enorme cantidad de ingresos para los autodenominados actores, cantantes, intelectuales y demás tropa de la rapiña también autodenominada ‘progresista’, sin que en ningún caso estos recursos estén siendo utilizados para ‘piratear’ unas canciones y unas películas que, en su inmensa mayor parte, no sólo rechazamos, sino que, básicamente, despreciamos.
7. El Gobierno de España parece empeñado en seguir robándonos nuestro dinero no sólo mediante impuestos injustos, arbitrarios y confiscatorios decididos y recaudados por entidades privadas, sino también a través de escandalosas subvenciones a ridículos productos autodenominados ‘culturales’ que no ven, leen o escuchan ni tan siquiera quienes los producen, y ahora, además, mediante el corte sumario de nuestras conexiones a Internet sin decisión judicial previa. Por ello, queremos destacarle, antes de que decida usted cortarnos el agua, o el gas y la electricidad ya que estamos en invierno y es un buen momento, los siguientes puntos:
a. Más allá del repudio a la inmensa mayor parte de las obras de estos lloriqueantes ‘artistas’ que, con escaso pudor y menor vergüenza, exigen, en un país con casi un 20 por ciento de paro -gracias al Gobierno del que usted forma parte- “más subvenciones” y “más castigo” contra la sociedad que les alimenta, le comunicamos que la descarga de archivos protegidos por derechos de autor será a partir de ahora una acción cívica de rebelión y protesta contra su fascista dictadura de trágalas para rellenar los pesebres de mafiosos sindicatos de esperpénticas cejas y grandes morros.
b. Mantendremos esta actitud mientras quede una sola línea de ADSL operativa en España y mientras no convoque para negociar a personas más representativas entre lo que ustedes denominan “el sector de Internet”, en realidad, millones de ciudadanos que sólo pretenden que no se les robe su dinero por copiar archivos protegidos y también por no copiarlos.
8. Puesto que del silencio de los sindicatos españoles poco puede esperarse habida cuenta de la docilidad con que inclinan la cerviz ante el expolio de los trabajadores -y trabajadoras, según su redundante terminología- que dicen representar, y puesto que desconfiamos de las actitudes y acciones de los partidos políticos y, en especial, de la trayectoria del Partido Popular y de su actual ruido oportunista, el cual, en las dos legislaturas que gobernó, no hizo sino intentar ganarse en humillante fondo y en forma no menos confiscatoria, el apoyo de las absurdas y parasitarias castas que después le pagaron con el desprecio, hacemos un llamamiento a la sociedad española para que no se deje avasallar por el totalitarismo de un gobierno más prisionero de devolver favores a una ínfima minoría, que de gobernar con justicia y equidad al conjunto de los ciudadanos de, según su terminología, “Este-País”, para nosotros, España.
Madrid, a 3 de diciembre de 2009
sábado, 28 de noviembre de 2009
El Sinchi, la voz de Cataluña
El editorial de los 13 de la semana pasada me recuerda a la voz del Sinchi, que resonaba a través de los megáfonos situados por el pueblo, dando por supuesto que él era la voz de la Amazonía mientras mermaba por aquí y por allá. Y me recuerda al Sinchi sobre todo por erigirse en voz del pueblo catalán, cuando si nos ponemos a contar, fueron más los catalanes que aprobaron la Constitución que los que dieron su sí al Estatuto. Y también estos trece periódicos merman por aquí y por allá, sacando subvenciones del gobierno de la nación y de la Generalitat catalana que, como como ya es costumbre por aquellos lares, cumplirá y pagará en el 2010, 90 millones de euros entre subvenciones, publicidad y campañas a la prensa local. No hay que olvidar que a la cabeza de esta maniobra están los hermanos Nadal, el consejero y el periodista director de uno de los 13. ¿Creen ustedes que habrán tenido algún tipo de presión para unirse al carro los periódicos de poca tirada que necesitan la financiación publica para seguir adelante?
Bien es verdad que dicen verdades como puños acerca del Tribunal Constitucional y ponen encima de la mesa la credibilidad actual de esta institución encargada de velar por el orden constitucional de España. Pero qué se puede esperar de un organismo estatal cuya presidente está denunciada por no abstenerse en la votación que puso en libertad a la mesa de HB, en la que estaba Karmelo Landa, etarra, es decir, asesino. María Emilia Casas, reñida públicamente por misteriosas razones en el desfile de la Hispanidad en el 2007, es la misma cuyas conversaciones con una mujer que ordenó el asesinato de su marido, pusieron en jaque su puesto.
Además de la presidente, el Tribunal Constitucional cuenta con Pascual Sala, que ya en 1991 intervino en el Parlamento español exonerando a las fuerzas políticas de las posibles irregularidades en la financiación, y que a los pocos meses exculpó al PSOE del escándalo FILESA relacionado con sus cuentas. Este juez es el mismo que evitó que el gobierno le entregara los papeles del CESID relativos al GAL al juez Garzón y, no contento con eso, pidió al fiscal general Granados que actuara contra El Mundo, cuando este periódico criticó esa decisión judicial.
Como presidente del Consejo General del Poder Judicial, Sala declaró que el poder judicial no ha de plantearse ninguna confrontación con el poder, sino que debe coordinarse con él, lo cual parece que es su misiva.
Además de estas dos perlas está Eugeni Gay Montalvo quien dirigía un despacho de abogados (Gay-Vendrell) que ofrecía, entre otros servicios, la presentación de recursos de amparo ante el Tribunal Constitucional (siendo él magistrado), entre otros a la federación de pensionistas vascos y a los pensionistas catalanes, que querían cobrar el 100% de la pensión jubilándose a los 65 años.
Dentro del Tribunal Constitucional se han cocinado las mismas venganzas que una trama novelesca pero en clave política. Meses antes de caer Aznar, se presentó ante este Tribunal un recurso de amparo para impugnar el Plan Ibarretxe. El magistrado Vicente Conde Martínez-Hijas rechazó a trámite dicho recurso. Ganó Zapatero, el Plan Ibarretxe salió adelante y, cuando se planteó la sucesión de María Emilia Casas, el magistrado conservador Rodríguez-Zapata, contra todo pronóstico, votó a Casas en lugar de votar a Conde (más moderado) como venganza. Para templar gaitas, Conde votó a favor de la recusación de Pérez-Tremps en la votación acerca del Estatuto de Cataluña.
La falta de coherencia de muchos de los magistrados del Tribunal Constitucional lo muestra el caso de Elisa Pérez Vera, magistrada valedora del Estatuto, quien en 1996 denunció la inconstitucionalidad de la cesión de impuestos a las comunidades autónomas, invocando los principios de unanimidad y solidaridad y animaba a la Junta de Andalucía a defender dichos principios...¡ante el Tribunal Constitucional!
Nadie puede plantearse que este Tribunal está reteniendo el Estatuto para leerlo más veces. Se trata, claramente de un asunto político, y en eso la editorial tiene toda la razón. La minoría independentista está jugando al mismo juego que jugaron los padres de nuestra Constitución cuando escribieron nacionalidades en vez de nación para salir del paso, y así en el Estatuto se lee:
El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Cataluña como nación. La Constitución Española, en su artículo segundo, reconoce la realidad nacional de Cataluña como nacionalidad. Cataluña, como nacionalidad, ejerce su autogobierno constituida en Comunidad Autónoma de acuerdo con la Constitución y con el presente Estatuto, que es su norma institucional básica. Las relaciones de la Generalitat con el Estado se fundamentan en el principio de la lealtad institucional mutua y se rigen por el principio general según el cual la Generalitat es Estado, por el principio de autonomía, por el de bilateralidad y también por el de multilateralidad.
Que no deja demasiado claro de qué hablamos. También es curioso este párrafo que se refiere a la posibilidad de reforma de los Títulos I y II del Estatuto (derechos, deberes, principios rectores e instituciones, es decir, lo gordo):
La iniciativa de la reforma corresponde al Parlamento de Cataluña, a propuesta de una quinta parte de sus Diputados, y al Gobierno de la Generalitat. Los ayuntamientos de Cataluña pueden proponer al Parlamento el ejercicio de la iniciativa de reforma si así lo solicita un mínimo del 20 por ciento de los plenos municipales, que representen a un mínimo del 20 por ciento de la población. También pueden proponerla 300.000 firmas acreditadas de los ciudadanos de Cataluña con derecho a voto.
Lo que lleva a pensar si el Estatuto no es algo transitorio que va a ir más allá en cuanto se presione lo suficiente en las cortes catalanas.
También es llamativa la postura respecto a la Unión Europea que parece que deja más claro quién manda aquí:
La posición expresada por la Generalitat es determinante para la formación de la posición estatal si afecta a sus competencias exclusivas y si de la propuesta o iniciativa europeas se pueden derivar consecuencias financieras o administrativas de especial relevancia para Cataluña. En los demás casos, dicha posición debe ser oída por el Estado.
Que viene a decir que cuando lo que se decide en Europa afecta en exclusiva a Cataluña, el Estado español al que pertecece Cataluña debe hacerse a un lado y que decida la Generalitat. Que algunos pensarán "pues eso, que decidan los catalanes". Y ahí está el problema: la Generalitat no son los catalanes, el gobierno español no son los españoles, los 13 periódicos no son la opinión de los catalanes y el Sinchi no era la voz de la Amazonía.
Así me lo dicen mis amigos catalanes en Facebook: hay muchos menos independentistas de lo que parece.
Pues nada, a ver si se enteran los independentistas...
*José Miguel Oviedo, Mario Vargas Llosa, la invención de una realidad, Barcelona: Barral, 1977
martes, 10 de noviembre de 2009
Los muros invisibles
Éste es el artículo que he publicado hoy en la página del Instituto Juan de Mariana:
Un 9 de noviembre de 1989 caía el muro que desde agosto de 1963 había dividido Berlín en dos: 45 kilómetros que partían la ciudad y 115 más que separaban la parte occidental de la ciudad del resto de la Alemania comunista. Entre 125 y 270 personas se calcula que murieron tratando de pasar de una zona a otra, las más de las veces de la zona comunista a la occidental. La diferencia de cifras depende de la fuente consultada: en el primer caso el Centro de Estudios Históricos y en el segundo la Fiscalía de Berlín. Pero, a pesar de la enorme diferencia, no es tan importante que fueran cien personas más o menos; lo relevante es que había un goteo permanente de personas dispuestas a perder su vida para salir de aquel infierno.
Sin que nadie lo esperara, gracias al hartazgo rotundo y contundente y a la valentía de la gente, el muro fue derrumbado. En realidad, los intelectuales de entonces solamente querían mejorar lo que ya tenían, no acabar con el régimen comunista. Y hoy, a vista de pájaro, después de 20 años, toca hacer una reflexión. Los políticos patrios y vecinos declaran en los medios que ellos estaban allí. Nuestro presidente proclama que nosotros tuvimos nuestro muro. Se diría que tenemos una clase política que ha estado presente en todos los hitos históricos ajenos, pero no sabe valorar los propios. Todos derribaron el muro, formaron parte del "mayo del 68", corrieron delante de los grises y estuvieron en la DGT donde fueron vilmente torturados. Como si no supiéramos el color de la camisa que vestía González en su adolescencia, quién protegía a Carrillo cuando vino a España disfrazado con una peluca, y quienes son tantos otros que ahora sacan pecho. A todos ellos les recuerdo que Franco murió de viejo, y que antes de irse designó al rey de España como su sucesor. Y aquí seguimos pagando parte de nuestra renta al sucesor de Franco.
Pero mi reflexión sobre la caída del muro viene a cuento después de leer el impecable artículo de Luis I. Gómez Aprendiendo a ser libres, quien "desde el exilio" (porque vive en Leipzig, y porque ese es el nombre de su/nuestro blog) apunta a la diana, y acierta. Detrás de los fastos, fuegos artificiales, declaraciones pomposas y consultas a la hemeroteca hay un cierto desencanto que impregna las miradas de muchos berlineses. Personas que vivieron de verdad y en primera persona la historia reciente de Alemania y que explican que nada ha cambiado…
La distancia entre unos y otros sigue siendo la misma, cómo el clima de desconfianza cultivado durante 40 años de denunciantes y denunciados sigue siendo el mismo.
Los políticos mienten igual pero con mejor marketing y con el aplauso de la Unión Europea. Y a muchos alemanes la libertad les supera. Como explica Luis I. Gómez:
Si a finales de 1998 más del 70% de los alemanes del Este soñaban con mejorar sus vidas, hoy apenas un 45% reconoce haberlo conseguido. El 25% cree incluso que la mayoría de los residentes en el Este vive peor hoy que hace 20 años.
Anatema. ¿Cómo pueden afirmar tal cosa después de haber sido "liberados"? La realidad se impone y si miramos a nuestro alrededor, veremos que nosotros, después de tantos años de democracia, "liberados" de la dictadura franquista, tampoco sabemos valorar la libertad. No sabemos qué hacer con ella, y por eso la rechazamos. Preferimos delegar la educación de los niños a un Gobierno aunque sabemos que los va a manipular a su antojo para hacer de ellos votantes socialistas del futuro. Preferimos delegar la defensa de cada persona y de su honor (subjetivo para cada uno) a un Gobierno que ha acabado con la igualdad ante la ley y que titubea durante cuarenta días cuando una panda de piratas secuestra a pescadores españoles. Y tampoco se sonroja cuando pacta con terroristas que están amedrentando y masacrando ciudadanos. Preferimos delegar las rentas de nuestro trabajo para que los responsables de los dineros derrochen en viajes, subvenciones a tiranías, y compra descarada de votos. Preferimos dejarnos engañar con la "tasa Tobin", que junto con los pantalones campana y las hombreras, muchos pensábamos que era uno de esos males del pasado, desterrado del mundo civilizado para siempre; una tasa que detrae recursos de los inversores, los únicos que pueden ofrecer puestos de trabajo "reales", que pueden atreverse a invertir en países que intentan despegar, y que si hubiera estado vigente en otro siglo habría impedido que España tuviese ferrocarril, por ejemplo, que existe gracias al capital francés.
El muro de Berlín cayó por obra y gracia de los ciudadanos berlineses. Ahora cada cual debe hacer un esfuerzo de introspección y derribar el muro invisible que todos ocultamos: los límites a la libertad están en el entrecejo de cada uno.