miércoles, 25 de febrero de 2009

Ponga un liberal en su partido


Esto no es nuevo, es más de lo mismo, pero para quienes insisten e insisten en que el liberalismo político está en el Partido Popular, traigo esta entrada de Juanjo Mercado en el blog de UDE, que comparte con Alberto D. Justo.
Juanjo trae a colación un artículo de Ansón (que yo también reproduzco) y lo introduce magistralmente; firmo desde la primera hasta la última palabra:

Conviene repetirlo sin cansancio: primero, el liberalismo español da pena; segundo, el liberalismo de Esperanza Aguirre es propaganda burda; y tercero, el liberalismo de los españoles que aplauden a Aguirre es –por decir algo suave- patético.


Y lo que dice Ansón al hilo del asunto del Teatro del Canal, es lo siguiente:

ESPERANZA AGUIRRE ha hecho exactamente lo contrario de lo que siempre ha defendido. Antes de ser concejalita del Ayuntamiento de Madrid proclamaba a los cuatro vientos y tempestades la superioridad de la iniciativa privada sobre la gestión pública, las ventajas de la sociedad de libre mercado y los fallos del sistema socialista.

Ahora ha olvidado sus prédicas de antaño y ha construido un edificio gigantesco destinado al teatro, en competencia arisca, clara, desleal, con los empresarios privados. El costo real de la operación, si sumamos el precio de mercado de los terrenos al de la construcción y otras bagatelas se mueve en el entorno de los 50.000 millones de pesetas. Con ese dinero, los empresarios privados hubieran situado a Madrid durante los próximos diez años en el puesto de cabeza de las grandes ciudades con actividad teatral.



De esto nos enteramos... ¿cuántas más habrá de las que no trascienden pero existen?

jueves, 19 de febrero de 2009

Suciedad anónima




El cuarto mundo está poblado por los pobres de la riqueza. Como isótopos radioactivos, deambulan por las calles, por los parques, por los metros, sin parar, a paso lento, contaminando las ciudades luminosas y modernas sólo con su presencia permanente.


Miseria de nadie y, por eso, de todos. La libertad y la responsabilidad, sentadas una al lado de la otra, son la misma para ti y para mi. Mis duelos y quebrantos son tan míos como tuyo tu recorrido desde el centro del sistema, pasando por esa terrible zona fronteriza, hasta llegar más allá, hasta carecer de casi todo, excepto de tu capacidad de asumir quien eres y quien no y tu mirada de frente. Y me digo a mi misma si no es finalmente lo único real que nos queda a todos.

Por encima de la envidia, la maledicencia y la hipocresía, reina la indiferencia en las miradas de la gente. Te miro a ti, compatriota mayor de edad con derecho a voto. Te miro las manos tan sucias que se dirían hechas de cartón en lugar de piel. Miro tu pinta de guarro, tus ojos negros ausentes que me acusan inconscientemente. Eres el inframundo de mi mundo. No me siento culpable pero me incomoda sentarme a tu lado en el Metro. Me pillo a mí misma pensando cosas terribles. ¿Cómo has llegado a esto?¿Me puede pasar a mí o estoy a salvo de la quema? ¿Serás honrado o robas para comer?

No hueles a alcohol, aunque tienes la mirada perdida bajo los párpados entornados. Hueles a suciedad de largo alcance, de por vida y anónima.

viernes, 13 de febrero de 2009

Mercado personal


Antes que nada aviso: mi ritmo de publicación es bajo porque estoy atrapada en una tela de araña burocrática de la que saldré, espero que sin desperfectos.

Dicho lo cual, hoy viernes, toca reflexión.
¿Cómo es posible que José Luis Rodríguez (El Puma, que diría Nicholas van Orton) sea tan irresponsable como para machacar a Miguel Ángel Fernández Ordoñez (única voz medio sensata del PSOE) por un "quíteme allá unas huelgas generales"?
Porque lo que hay detrás de esa estupidez "esa receta es del libro 1000 y una recetas teoconas para crisis" que le he oído esta mañana es un tímido mensaje sindical "no me iréis a hacer una huelga por este memo ¿no?".
¿Y si la solución a la crisis no está en el Libro Rojo de la economía sino en el recetario neocón? ¿Iba a renunciar por ello a que la gente conservara su trabajo? Y sobre todo... ¿quién le ha enseñado a este tipo que las soluciones económicas son únicas y/o son como recetas de cocina? Sin duda... Miguel Sebastián, que postula para ministro de economía (... Dios nos libre).

¿Qué hacen los opositores a oposición además de hacerse una foto de familia y de tratar achicar a toda prisa? (Alguno ya les dedica poesías funerales de cachondeo).
Resulta que es mejor que el sindicato no levante polvareda aunque el paro suba y suba. Por no haber flexibilizado el mercado de trabajo, ahora tenemos un modelo que desincentiva al trabajador, y al empresario, y es el Estado el que se erige en Contratador Mayor del Reino. Eso se llama bloquear el mercado como en una melée. ¿El precio? Lo pagamos usted y yo, porque el Estado "somos" todos, unos más que otros.

Y la cosa se pondrá peor, llegaremos a más paro, y el gobierno quebrará... ¿quién va a levantar la deuda pública cuando los recursos estén infrautilizados y no tengamos manera de reutilizarlos porque hemos echado a todos los inversores (propios y ajenos) gracias a la caza de votos al que juegan los partidos políticos?
La deuda pública significa hipotecar nuestra capacidad de generar riqueza en el futuro. Y estos señores la inflan así, con esa cara de payaso tonto... y lo peor, nadie le dice nada, excepto MAFO... que es de los suyos. ¡¡Qué cruz!!

Me han preguntado por el paro en Popular TV:

sábado, 7 de febrero de 2009

Recetas para la crisis o como nadar y guardar la ropa, por Robert Solow


El miércoles asistí a la charla de Robert Solow en la Fundación Rafael del Pino. Lleno a rebosar (había copa de vino español gratis después y quien hablaba es un Nobel, eso no tiene parangón).
Mensaje: para salir de la crisis, ponga un Keynes en su vida. Dicho de otro modo: aumentemos el gasto público y exijamos que los gobiernos se comprometan a apretarse el cinturón y arreglar el presupuesto una vez pasada la recesión. Un 3% del PIB anual durante tres años, por ejemplo, es una buena medida.

Tampoco es para echarse las manos a la cabeza, dado su extenso curriculum del lado de los gobernantes. Trabajó en la Reserva Federal de Boston, en el NBER (National Bureau of Economic Research), y ha sido asesor presidencial, desde Kennedy al mismo Obama. Y, sin embargo, le dedico una frase inquietante al nuevo emperador: Creo que Obama sabe en su fuero interno cuál es el camino correcto para salir de la crisis, pero no puede emprenderlo porque el precio político es muy alto".

¡Pobre Obama! ¿no? ¡Qué de presiones tiene que soportar!¡El pobre! Ya le imagino sentado en el despacho oval mirando al infinito mientras le traen un café con pastas meditando sobre los miles de parados nuevos, los miles que serán parados en un futuro cercano, y sufriendo porque, aún sabiendo cuál es el camino, no puede tomar las medidas necesarias por presiones políticas...

Desde luego, Robert Solow es un estupendo profesor y un maestro de la comunicación, ya podíamos explicar nuestras ideas tan suavecito y tan bien los libertarios y los liberales (eso me comentaba Maromo Surfero, que también estuvo). También es cierto que su mensaje vende más. "Mejor hacer cosas útiles que nada" es un slogan fabuloso. Me quedé con ganas de preguntar "¿y cosas inútiles?¿y cosas que además de inútiles retrasan la recuperación? ¿no es mejor a veces no hacer estupideces?".

Coincido con él en su escepticismo respecto a la Unión Europea. Desde su punto de vista, las políticas fiscales funcionarían en la UE si se tomaran en todos los países de la zona euro a la vez. De lo contrario, la competencia fiscal favorecerá a algunos países más que a otros. A mí esto me parece muy bien, creo que la competencia fiscal es muy sana. En lo que coincido con Solow es en que es muy difícil tomar medidas en la zona euro dadas las diferencias entre los países que la componen. La UE muestra su inestabilidad ahora que se trata de tomar medidas unificadas, cuando hay bonanza todo es fácil. Y espero que quienes sonreían encantados ante una idea de un bloque europeo dirigido por una élite en Bruselas, se estén dando cuenta de que si la planificación es mala, la planificación a gran escala es perjudicial a gran escala.

De las cuatro preguntas del público, una fue la del ex-ministro Miguel Boyer que demostró lo que le gusta hablar, lo mal que habla inglés, y se entretuvo hablando de Greenspan, a lo que Solow contestó "Pregúnte a Greenspan". (Risas del respetable).

De las otras tres, dos de ellas fueron directas, respetuosas pero cuestionando claramente esta fe ilimitada en la intervención que mostraba Solow. Estuve a punto de acercarme a darles la enhorabuena, pero tenía prisa y me daba vergüenza.
Me quedo con ésta: ¿qué le hace pensar que el gobierno puede distribuir el ahorro a largo plazo mejor que el mercado de capitales?
Solow dijo que ni que sí, ni que no, que no son incompatibles, que en fin... que no dijo nada, vamos.
Y cuando volvía a casa pensando con qué me quedaba de este hombre, me dí cuenta de que su principal virtud había sido explicar la ortodoxia como la única verdad, proponer más de lo mismo como si fuera el único camino y responder sin decir nada como si fuera la respuesta definitiva. Todo ello, eso sí, sin que se le notara lo más mínimo... debe ser la experiencia.

Cuestión de identidad

Clandestino se equivoca.Yo soy no el bellezón que él se cree: ni soy la cantante actriz española, ni la cantante de country americana.

Yo soy "la otra"...

Siento la decepción.

martes, 3 de febrero de 2009

Presente


Ignacio, blogger con nombre, apellidos y foto, que habita en su lado particular de la galaxia (Este lado de la galaxia), envidiado, denostado y admirado, se pasa de rosca, en el mejor sentido de la palabra. ¿Ejemplo? Este post:

La red es de las personas, lo cual es en sí algo pernicioso para la socialdemocracia imperante: necesitan vaciar de identidad a la gente para que sean parte de, en vez de ser por sí mismos; la red dota de identidad a quien la tiene y se trata con personas, no con grandes grupos sino con las personas una a una, y cada cual da su medida en su elección de lecturas, blogs, prensa, escritos, y en sus relaciones en redes sociales, que muchos cometen el error de trasmutar las formas de la realidad antigüa a la red, cuando la red tiene sus propias reglas: la nettiqueta; clásica y conocida… por aquellos que en su momento fuimos denostados por “enganchados a eso de Internet” la red la han constituido las personas, a pesar de las restricciones sociales de la corrección política, tibieza vulgarizante, banal y carente de significado cada vez más y con mayor claridad se identifica la persona: hay redes enteras de blogs en las cuales arrojando los escritos al aire es imposible atribuirles autoría: hasta tal punto se difumina y se impone un sistema verbal entre un grupo que asumen todos la única identidad de grupo: frente a eso, los hay que, mejores o peores, mantienen su identidad.

(Léelo otra vez, que se pilla mejor a la segunda... )

Daniel Moon, Herbert Spencer y el stalinista.


Daniel Moon se ha acordado de mí al leer esta parrafada de Herbert Spencer (la traducción es mía):

"No ha sido por el mandato de ningún gobernante por lo que algunos hombres han llegado a ser manufactureros mientras que otros han seguido siendo cultivadores del suelo. (...)

Ya no es por el rey en tanto que héroe sino por la sabiduría colectiva por lo que los hombres se han segregado en productores, distribuidores al por mayor y distribuidores al por menor.


La totalidad de nuestra organización industrial, desde las características más evidentes hasta los menores detalles, ha llegado a ser lo que es no solamente sin guía legislativa sino, en gran parte, a pesar de los estorbos legislativos.


Ha surgido bajo la presión de los deseos y las necesidades humanas. Mientras cada ciudadano ha perseguido su bienestar individual y sin que ninguno pensara sobre la división del trabajo, e incluso, sin que fuera consciente de la necesidad de ello, la división del trabajo nunca ha sido tan completa".

Me dice Daniel, desde Nueva York (USA), que está rodeado de marxistas. ¡Qué suerte! Ayer me monté en el taxi de un stalinista, partidario de Chávez, para el cual Castro es una dama de la caridad. El tipo era, por supuesto, partidario de la nacionalización de todo. "Lo mejor siempre llega con sangre, señorita", me desperté de inmediato, por supuesto, y comprobé que iba hacia mi destino. Este amable conductor me explicó que la única actuación posible era tirarse a la calle con las armas que cada cual tuviera, pero se daba cuenta de que esa era una solución para hombres y "casi no hay de esos en este país"; para el resto, cabían dos posibilidades: suicidio a pistola o suicidio por envenenamiento para damiselas de cualquier sexo.
Además, tenía la solución (la única) para salir de la actual situación: eliminaría vía tiro en la sien a la mayoría de la población española (la iba a dejar en dos millones), "todos esos ladrones y sinvergüenzas, fuera". Me dió dos monedas de cinco pesetas (de las del rey) en lugar de dos de cincuenta céntimos en el cambio. Y yo que no veo ni con luz, en la penumbra del taxi a primerísima hora de la mañana, ni me dí cuenta, pero al pagar el café...

Pensé que este tipo era un suicida o un candidato a presidente del Partido Stalinista Español... exento de la purga, de suicidios y apto solamente para guiar a los demás. Otro mesías.