lunes, 15 de diciembre de 2008

Arriba parias de la tierra o el efecto Grigoropoulos

Hay nuevo coordinador de Izquierda Unida. Es de los sindicalistas del agro. De los de "pues ya no respiro". Y ha dicho que si la cosa sigue así los proletarios afectados lo que tienen que hacer es echarse a la calle.

Y la cosa no va a seguir así... va a peor. De manera que la previsión es que este señor de nombre Cayo Lara, de jerseys imposibles y acento arrastrao típico de los castellano-manchegos, va a llamar a la huelga general, a las manifas, a que los proletarios y parias del mundo se vengan arriba y se tiren a las calles. Como si eso solucionara algo, vamos. Lo más sorprendente es que le llame a esto "un camino nuevo".

Dado el invierno que tenemos encima, recomiendo a don Cayo que espere a la primavera para hacer su llamamiento oficial. De lo contrario, es previsible que todos cojan una pulmonía triple y que terminen colapsando las urgencias de los hospitales.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Quiero una Barbie Libertaria

Este fin de semana he publicado mi comentario mensual en la página del Instituto Juan de Mariana, el último del año. Es una autocrítica a liberales y libertarios, que creo que nos hace falta de vez en cuando.

Acaba otro año. Parece que se impone la reflexión y el propósito de la enmienda. Es el momento de los buenos deseos para el futuro que se dibuja en un turbio horizonte. Yo, si puedo elegir, quiero para el año que viene una Barbie Libertaria. Desde 1959, todo lo que existe en el imaginario colectivo es reflejado por una muñeca de Mattel correspondiente: hay una Barbie dentista, profesora, surfera, punkie, ranchera, ecologista, princesa de cuentos, latina, Mary Poppins, obamita... ¿Por qué no una Barbie Libertaria?
Muy sencillo: los liberales y los libertarios no tenemos buena prensa, entre otras cosas porque la gente no tiene muy claro qué defendemos. Por un lado, en el año I a. de C. (antes de la Crisis), se subieron al carro liberal por la derecha y por la izquierda toda una troupe que consideró que para ganar las elecciones hay que ser un poco de todo: un poco socialista, un poco liberal, un poco de lo que usted, amado y nunca suficientemente loado votante, necesite para que me conceda su voto. Pero ya ha pasado mucho tiempo desde entonces. Ha sobrevenido lo que se vislumbraba, y quienes antes defendían la responsabilidad de cada cual ahora claman por un plan de salvación planificado desde arriba y alimentado por el gasto público. Ha pasado el momento de sonreír a la cámara afirmando ser liberal.
Sea como fuere, algo hacemos mal. Si nuestro mensaje es tan evidente (¡y lo es!), si como decía Manuel Ayau en su discurso de recepción del Premio Juan de Mariana, tenemos en nuestra mano la solución a la pobreza (defensa de la vida, la propiedad y los contratos)... ¿por qué no hemos convencido ya al 70 % de la población mundial?
Si lo que defendemos es la autonomía individual frente al sometimiento a quienes quieren hacer de nosotros seres dependientes... ¿por qué no están abarrotados los buzones con cartas preguntando "dígame cómo lo hago"?
Mi amigo Xabi dice que vende más el mensaje "Usted no haga nada, señora, déjese llevar, que yo sé muy bien qué necesita y se lo voy a dar, me lo pida o no... (y no se olvide de pagar)", que decirle a la gente que se haga responsable de sus actos, por más que esta última opción asegure independencia y libertad. Es cierto, señor conde, pero hay algo más, reconozcámoslo. No comunicamos bien y no somos buenos estrategas.
Los liberales y libertarios somos racionalistas. Unos y otros, con más o con menos formación oficial, todos nos preocupamos por leer, argumentar, debatir hasta la extenuación para delimitar qué sí, qué no, de qué manera y en qué circunstancias. Yo reconozco que me encanta discutir con mis compañeros, que disfruto con esos análisis eternos. Pero soy consciente de que eso no llega a la gente de a pie que viaja conmigo en el Metro. No les llega incluso cuando los temas les importan, y eso es en pocas ocasiones. Los publicistas de detergentes para la lavadora saben que un toque científico está bien, pero lo que la gente quiere ver es a la niña vestida de Primera Comunión caerse en el barro y lo blanco y brillante que queda el vestido después. Y nosotros los liberales y libertarios tenemos esa carencia. Hay que hacer más cosas (¡sin abandonar los debates sesudos!).
Las personas que podrían estar interesadas en nuestro mensaje no quiere saber la delgada línea que diferencia a éstos de aquellos; le preocupan otras cosas más prácticas: que el Gobierno gasta mucho y mal, que no puede educar a sus hijos como quiere, por poner un par de ejemplos. ¿Por qué no dedicarnos a explicarles qué es realmente el liberalismo y cómo puede afectar a su vida cotidiana?
La primera y principal razón somos nosotros. No sabemos escribir sin desprendernos de la densidad del lenguaje técnico. No sabemos hablar comunicando. Es un gran error: be gentle with the reader, sé amable con el lector, me repitió siete años mi director de tesis. Y para ello es imprescindible tener muy claro quién es el lector. Porque como dijo el gran publicista del PSOE en una canción... "No es lo mismo". Pero eso no es todo. Cuando alguien comunica bien, le despreciamos de manera más o menos evidente porque nos parece frívolo. ¡Lo que nos faltaba!
El otro punto es la estrategia. Una de los signos evidentes de que debemos estar en el camino correcto es que cada vez nos critican más, les hacemos pupa. Y, por supuesto, en este intento de desprestigio, muchas veces exitoso (llamemos pan al pan, y vino al vino), no escatiman. Somos medievales, comeniños, pederastas, fachas... y, por encima de cualquier otra cosa, somos una secta. ¿Y qué hacemos? Como nos sentimos minoría agredida, nos comportamos como una secta. Porque las sectas se comportan como minorías agredidas. Pero si lo pensamos bien ¿qué son los seguidores de Hello Kitty sino una minoría "elitista"? Creo que deberíamos lanzar una campaña de merchandising aprovechando los ataques de aquellos que nos insultan porque les resultamos molestos. Una campaña divertida, barata y bien diseñada. Si otros pueden, nosotros también.
Tal vez entonces Mattel se plantee sacar una Barbie Libertaria. Y realmente les daría muchos beneficios, especialmente en los complementos, pues casi todo es opcional y voluntario.

martes, 9 de diciembre de 2008

Quiero más.

Jorge Valín cuenta en su blog que en el Reino Unido está prohibido vender cuchillos (incluidos los de vender mantequilla) a menores.

... estos cubiertos no se pueden vender a menores de edad según la Offensive Weapons Act 1996 (cuya original es anterior). Ley que, junto a otras que se fueron aprobando después, trajo un aumento de la delincuencia espectacular.

Lea más, es interesante...

No me parece mal. Pero mire, ya puestos, yo no me quedo tranquila. Nuestros pequeñuelos merecen más... más... más protección... y por eso propongo prohibir:

los zapatos de claqué, las mallas de ballet, el smoking (que además tiene un nombre que incita al vicio), los discos afilados de los Rolling Stones y de los Shadows, los cassettes de las Shangri-La y de las Ronettes, las guitarras, los pianos y finalmente, pero no por ello menos importante... los órganos Hammond.

Razón, aquí:

domingo, 7 de diciembre de 2008

Hasta el corvejón


Así es como ha metido la pata el Vaticano. Que sí, oiga, que si a usted le parece que los homosexuales son viciosos, enfermos, anormales, locos... lo que quiera... pues allá usted. No les deje entrar en la Iglesia, o sí, o lo que a usted le parezca. Discrimine en su ámbito privado. Pero en el terreno público: iguales ante la ley. No se criminaliza la homosexualidad. No se legisla la moral.

Y si usted cree que es poco "delicado" hacia la soberanía e independencia de un país que la ONU reclame la despenalización de la homosexualidad, sepa que está haciendo el juego a quienes condenan a muerte a los homosexuales por serlo. A esos países que cuelgan de la soga y matan a personas por cuestiones estrictamente moral.

Hablo de ESTO:

La Unión Europea presentó el proyecto de resolución. Se discutirá probablemente el próximo día 10. Pero el argumento del Vaticano contra la exigencia de mandato de las Naciones Unidas para que se descriminalice la homosexualidad en todo el mundo ha situado a la Iglesia Católica en la defensa ‘de facto’ de los países musulmanes que la persiguen penalmente, con Arabia Saudí e Irán entre los regímenes islámicos que la condenan con la ejecución. De nuevo, las declaraciones del arzobispo Celestino Migliori, delegado permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, no dejaban ni un resquicio de duda en su cerrada defensa de los países que podrían sentirse “discriminados” y “en la picota” por no poder suscribir la declaración. Pero quienes sí están ya en la picota son los homosexuales iraníes que se balancean en las grúas del país colgados por el cuello.

Eso sí: no a la eutanasia, sí a la vida.


Lo he leído en el periódico Nuevo Digital Internacional de Javier Monjas.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Sugerencias literarias




España es un país socialista. De derechas y de izquierdas, de derechas o de izquierdas... pero socialista. Y es normal. Vivimos en un país en el que todo el mundo trata de vivir de las rentas. Los que no tienen rentas propias, simplemente viven de las rentas... de los demás: del esfuerzo de los demás, de las ideas de los demás, del dinero de los demás.

No se premian las respuestas creativas. Se incentiva al que copia. Si uno copia el resto también, y la apropiación de colectiva, no da pie a envidias, ya puestos a quedarnos con lo que no es nuestro, lo hacemos en pandilla. Es verdad que el ser humano no ha sobrevivido como especie solamente gracias al tipo de la idea maravillosa sino que gran parte del éxito de nuestra pervivencia como especie se debe a que sabemos imitar el ejemplo (aprender a cruzar una calle por ensayo y error puede diezmar la población... es mejor fijarse qué hacen los demás, aunque el mérito es cuestionable, también lo hacen los simios).

Pero en esta sociedad se encumbra el sucedáneo y se aparta al autor original. Suele ser un tipo muy suyo, poco sistematizable, difícilmente controlable (tiene ideas propias).

Hoy les presento un autor con ideas propias y una publicación peculiar: El Gotero. Es el poemario de Luis de Amézaga publicado en la revista Groenlandia, disponible en la red. No dejen de leer la introducción. Y léanlo como prescribe el nombre: gota a gota.

Me gusta el de la página 32:

Los ojos adoctrinados
ven al líder alto, inteligente, hábil.

Un hombre libre no se detiene ante los malabares.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Carta a los Reyes Magos: Revolver de Hellboy

Queridos Reyes Magos,

En esta segunda carta quiero pediros algo para un par de bebés que nacerán pronto. Siendo sus padres partidarios de la libertad de portar armas, creo que les gustará el regalo.
Se trata de un revolver de papel que imita el de Hellboy. En realidad se trata de un recortable, para que Melissa y Manuel y Karen y Gabriel ayuden al pequeño Lora y a la pequeña Sara a montarlo.

No sirve para combatir a asesinos como los terroristas de ETA, pero sí para defenderse de ataques de desaprensivos y a proteger su vida y su propiedad.

No podían ser otros que No puedo creer que lo hayan inventado.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Terror se escribe con Y

Resiliencia es uno de esos términos que utilizan los psicólogos que suenan bien cuando los oyes por primera vez pero te dejan como estás. Sin embargo, no es un concepto vacío y, de hecho, está presente a nuestro alrededor mires donde mires. Básicamente significa superación. Más concretamente, es la capacidad para superar las situaciones traumáticas.

Como en otras ocasiones es una palabra tomada de la física; se refiere a la capacidad de los materiales para resistir a un choque y se mide por la cantidad de energía que desprende al romperse. En un principio se aplicaba a individuos: niños abusados, víctimas de torturas... Pero poco a poco, la psicología social se ha apropiado de ella para estudiar cómo las familias y las sociedades se recuperan de desastres o problemas traumáticos que afectan a la comunidad.
Por ejemplo, el terrorismo.

La resiliencia no solamente implica asumir el shock, sino aprovechar el dolor para que la víctima (individuo o grupo) salga reforzado, reafirmado. Para que funcione es imprescindible que haya un Justificar a ambos ladoscontexto: instituciones adecuadas y acción colectiva. Se trata de un contexto en el que los miembros de la sociedad se sientan “seguros” para poder expresarse con libertad. El funcionamiento de la sociedad, los roles, las normas, tienen que ser adecuados, deben propiciar la superación. Y desde luego, hay que reconocer el sufrimiento, dar un sentido a lo ocurrido y salir adelante con nuevos recursos para enfrentarse a la adversidad.

En caso de no haber resiliencia, ese grupo, supere o no el problema, perderá su identidad inicial y vivirá cautivo del trauma. Y éste es el futuro del País Vasco.

En el País Vasco faltan instituciones. Hay partidos políticos que con la misma contundencia que señalan al asesino un día, apoyan a De Juana Chaos o son desconsiderados con las víctimas que tienen que convivir en el mismo barrio que los asesinos de sus familiares.
Falta un sistema legal que asegure a las víctimas que no va a pasar más, o al menos, que las normas apuntan en ese sentido. No hay cadena perpetua, hay "reinserción" a pesar de que desde los años 70, los reinsertados son los maestros de los jóvenes cachorros asesinos. No hay libertad, hay terror y sometimiento inevitable al miedo.

La acción colectiva de la sociedad civil vasca está dañada por esta falta de claridad en los dirigentes, instituciones y legislación. No es que no exista o que no funcione, es que su capacidad está estrangulada por los intereses de otros grupos de presión: el de los asesinos, el dequienes les apoyan, y el de quienes omiten o no son claros por razones electorales y políticas.

Hoy es un día de luto (otro más) por el asesinato del empresario Ignacio Uría Mendizabal de dos balazos. Me pilla preparando una clase sobre Public Choice y terrorismo (parecida a la charla que di el año pasado, ampliada y mejorada). El gobierno municipal (ANV) ha propuesto lamentar pero no condenar el asesinato. Ha fracasado la moción, pero el daño está hecho. El precio, además de las vidas humanas, es vivir atrapados en el trauma como los malos de la película Supermán fueron castigados a vivir atrapados en un cristal.

* En el Diccionario de la RAE no consta ni RESILENCIA ni RESILIENCIA. He leído artículos en donde se aceptan ambos términos para denominar lo mismo.Gracias por el apunte, Ignacio.