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domingo, 23 de septiembre de 2007

¿Dudas sobre el canibalismo voluntario? Tranquilo, Paco responde.

Querido Paco,

Mi duda es la siguiente:

Si la venta de órganos es compatible con la "ética de la libertad", ¿También se pueden vender partes del cuerpo para un festín caníbal? ¿Es justo que el Estado reprima al canibalismo voluntario? ¿Debería liberarse a Armin Meiwes, condenado por comerse a una víctima voluntariamente sacrificada?

Muchas gracias por tu respuesta,

I-love-PETA


Querido I-love-PETA,

La venta de órganos (de los cuales uno sea el legítimo propietario, claro) es perfectamente compatible con la ética de la libertad. Lo que se haga con ellos lo decide el propietario: si quiere comérselos, allá él (parece una estupidez, sobre todo por la abundancia de otros tipos de carne nutritiva y sabrosa, pero las valoraciones son subjetivas). A muchos les resultará obviamente repugnante (es normal que se considere inmoral), pero la tolerancia de la libertad consiste en permitir acciones voluntarias que a ti no te gustan; si te parecieran bien no tendría mérito. Lo normal hoy día es no desear comer carne humana, y al que lo haga seguramente se le consideraría enfermo mental, pero Aníbal Lecter es un asesino que parece bastante cuerdo e inteligente. Si crees que comer carne humana es algo horrible, boicotéalo, o informa de quién lo hace para que los demás también les repudien, pero sin prohibirlo mediante la coacción estatal.

El canibalismo no siempre ha sido inmoral: parece casi seguro que muchos grupos humanos primitivos eran caníbales (aunque seguramente sólo comían miembros de otras tribus a quienes previamente asesinaban, ya que resulta raro comerte a un amigo o pariente y al comer a alguien que muere por alguna enfermedad uno puede estar comiéndose la causa de esa enfermedad); los sacrificios rituales acababan comiéndose al sacrificado (podría ser una fuente de proteínas en casos de escasez de alimentos, si dos van a morir de hambre en una situación límite uno puede sobrevivir comiéndose al otro).

El problema ético no es comer carne humana, sino de quién es esa carne (de quién es el cadáver de un muerto). Los chilenos del accidente de aviación de los Andes, ¿hicieron mal?

Con este pensamiento me despido, no sin antes desearte una buena digestión.

Paco


lunes, 17 de septiembre de 2007

Paco vuelve al cole

Paco Responde inicia este curso escolar haciendo un sentido homenaje a todos los padres que hoy por fin se liberan de sus vástagos y los entregan al Estado para que sean adecuadamente Edutiranizados*. ¡Va por ustedes!

Querido Paco,
mi duda es acerca del trabajo infantil. Siempre se aborda la cuestión
desde un punto de vista pragmático, diciendo que los niños pasan más
hambre cuando se les prohíbe trabajar que cuando no, y con otros
argumentos más complejos y menos claros, como que una generación se
"sacrifica" para que la siguiente no tenga que pasar por ello...
(ejemplo: Milton Friedman). Pero desde un punto de vista ético mi duda
es: si los niños no deciden libremente ir a trabajar, ya que a cierta
edad eso es potestad de los padres, ¿cómo se distingue eso de la
esclavitud?; ¿se puede hablar de libertad en esas circunstancias?; ¿no
estaría justificado usar la coacción ante la duda de que lo contrario
pueda permitir una mayor y peor? Muchas gracias:

Un adulto.


Querido adulto,

Efectivamente el problema de los niños es muy difícil porque son la
transición hacia un ser humano adulto. La capacidad de decisión (la
voluntad) no existe antes no y justo ahora ya sí, sino que se desarrolla
gradualmente. Hasta que se considere que el niño se ha transformado en
adulto, una posibilidad es asignarle un tutor que tome las decisiones
por él; este papel parece lógico asignarlo inicialmente a los padres (y
especialmente a la madre) como creadores y principales interesados
(quienes normalmente más lo quieren) y mejor informados. Naturalmente
hay padres fracasados, violentos, psicóticos, criminales,
desinteresados; si el niño quiere escapar de ellos puede pedir a algún
otro adulto que se ocupe de él (lo adopte), o puede ser el adulto quien
trate de rescatar al niño, pero en estos casos puede ser que el niño
tenga un serio problema de desgarro emocional, ya que el lazo afectivo
con los padres no es nada fácil de romper (en general); y la
intervención externa siempre es peligrosa, sobre todo si se produce por
la burocracia estatal.

Lo de obligar a trabajar también es complicado: normalmente te obligan a
ir al colegio y estudiar aunque no quieras, que no es productivo para
otros (explotación) pero para el niño es o puede ser un esfuerzo contra
su voluntad; un padre pobre bien intencionado puede pedir a su hijo que
colabore con el mantenimiento de la familia (y si esto se prohíbe puede
ser peor); a lo que no tiene derecho es a maltratar violentamente al
niño para que trabaje, como mucho podrá repudiarlo y negarse a
mantenerlo. Un esclavo adulto sabe que lo están explotando y se
escaparía si pudiera.

No me parece mal que los niños aprendan gradualmente que la vida
requiere trabajo y esfuerzo; actualmente los niños pasan demasiados años
en entornos artificiales en los cuales se les dice lo que deben hacer o
pensar y aprenden a satisfacer a sus profesores pero no aprenden a
interaccionar productivamente con otros en el mundo real. Es normal en
los niños querer imitar a los adultos y convertirse en adultos cuanto
antes, y eso incluye trabajar.

Esperando que mi respuesta calme tu curiosidad se despide

Paco

* Edutiranizados: ver la página de Isaac Educación para la Tiranía

lunes, 6 de agosto de 2007

Paco responde... robots estivales.

Querido Francisco Capella.

Como sé que una de tus especialidades, además de la ética capellística, es la inteligencia artificial, quería preguntarte
¿Cuáles crees que deberían ser las consideraciones y variables a tener en cuenta al hablar del estatus ético de robots?

Firmado: R2D2


Querido erredosdedos,

Depende de la complejidad del robot o de lo que se entienda por robot.

Un robot actual es una máquina cibernética no orgánica que recibe y procesa información y tiene actuadores para ejecutar tareas en el mundo real. Su inteligencia es muy limitada y no tienen intereses, sentimientos, emociones. No pueden ser sujetos éticos, no son capaces de argumentar éticamente. Son herramientas utilizadas por los seres humanos, cuyos propietarios (y tal vez sus vendedores o sus productores según las cláusulas contractuales) asumen la responsabilidad por los daños que causen sus robots a otros.

Los seres vivos también son máquinas (hacen cosas, son agentes autónomos) cibernéticas (reciben y procesan información utilizando ciclos de realimentación); pero son orgánicos, están constituidos por materia autopoyética: su actividad principal consiste en reconstruirse para mantenerse y reproducirse. Mientras que un robot tiene una inteligencia artificial al menos parcialmente diseñada por un humano, la actividad cognitiva y emocional de los seres vivos surge espontáneamente como herramienta de supervivencia. No es primero el verbo y luego la
materia sino justo al revés.

Un robot sofisticado podría hacer más cosas de forma independiente, sin necesidad de supervisión humana. Para eso debe tomar decisiones con información incompleta, tal vez parcialmente inconsistente, y quizás tenga conflictos acerca de múltiples objetivos mutuamente incompatibles a seguir; para gestionar estas situaciones necesitará algo parecido a un sistema emocional, prioridades, preferencias, intereses propios si debe cuidar de sí mismo. Tal vez entonces alcancen la inteligencia y la sensibilidad necesaria para considerarlos agentes intencionales y sujetos éticos. Sólo tiene sentido aplicar leyes a quienes pueden entenderlas y adaptar su conducta en consecuencia según los incentivos creados por el sistema legal.

Las famosas leyes de la robótica de Asimov y sus relatos relacionados con ellas muestran lo complejo y conflictivo que es construir un sistema cibernético que pueda ser usado como herramienta y a la vez cuidar de sí mismo.

1. Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
2. Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

¿Qué se entiende por daño? ¿Algo físico objetivo o algo psicológico subjetivo? ¿Puede un robot practicar la cirugía? Existiendo miles de millones de seres humanos, seguro que algunos están sufriendo daño en cada momento: ¿qué debe hacer el robot frente a tantas tareas? ¿Puede el
robot causar daños a uno para evitar el daño de muchos?

¿Qué pasa si el robot no entiende las órdenes de los seres humanos, si estas son ambiguas sin posibilidad de aclaración, o si son contradictorias?

¿Cómo se decide respecto al conflicto entre la propia protección y el cumplimiento de tareas encomendadas?

sábado, 21 de julio de 2007

Paco responde... JUSTICIA SOCIAL


Querido Paco,


¿Qué es justicia social?
¿Quitarnos a todos un poco para que los desheredados tengan también algo? ¿Robin Hood? Eso no es justicia social, es justicia redistributiva. Entonces, ¿qué es lo que SÍ es justicia social?

Sé lo que es justicia: el respeto al principio de no agresión y el cumplimiento de los deberes contractuales. Pero no soy capaz de razonar el contenido de una justicia social. Sólo sé lo que no es.

Por otro lado, leyendo la declaración de Derechos Humanos, me surgen preguntas. Todos ellos son derechos negativos, es decir, todos son expresiones diferentes de la libertad del individuo y se pueden resumir -de nuevo- en el principio de no agresión. Pero ¿se pueden concebir en modo alguno como derechos positivos? ¿Es justo que la gente clame por la calle "tengo derecho a una vivienda digna"? Lo único que se me ocurre para explicármelo es que se conviertan en derechos positivos al existir el Estado, que sean deberes contraídos por el Estado para con sus miembros. ¿Es así? ¿La existencia de un Estado es un contrato? Desde luego, no un contrato libremente establecido, porque al menos yo no lo he elegido para mí. Entonces, quizá eso sea la justicia social, el cumplimiento de las obligaciones contractuales entre el Estado y sus miembros.

En fin, me pierdo, ¿me ayudáis a razonarlo?

Querido amigo socialmente preocupado,

Te ayudo encantado.

El término “social” suele utilizarse por los colectivistas como un distorsionador conceptual con connotaciones positivas. ¡Cómo oponerse a la justicia, o a lo social, o a ambos juntos! El problema es que cuando un intervencionista te explica lo que quiere decir, ves que es la negación de la justicia y su sustitución por el socialismo: justicia social equivale a injusticia socialista. Cuando reclaman justicia social están pidiendo igualitarismo violando derechos de propiedad, quitar a los que tienen más para dar a los que tienen menos. Es simplemente expresión de envidia o de la preferencia particular de una determinada distribución de riqueza (siempre dicen mejor distribuido cuando quieren decir uniformemente distribuido).

Los derechos humanos podrían interpretarse de forma negativa como simples corolarios o explicaciones del derecho de propiedad, pero raramente se hace así.

El estado intenta justificar su coacción explicando que sólo cumple con su deber de garantizar derechos de los ciudadanos: viola el derecho de propiedad de los que pagan para satisfacer los deseos de los que reciben (en realidad se usan como declaración de deseos humanos, de lo que a cualquier persona le gustaría tener, trabajo, seguridad, salud…).

Un contrato efectivamente genera derechos positivos (lo que se recibe) a cambio de deberes positivos (lo que se da a cambio); pero los contratos sólo implican éticamente a las partes contratantes y requieren su aceptación explícita. Las teorías contractuales del estado tienen muchos fallos: no se identifica claramente a las partes contratantes, estas no expresan activamente una por una su consentimiento, y no se aclara en qué consiste el contrato.

¿Cómo puede ser que cuando una parte presume de cumplir sus obligaciones la otra se siente perjudicada y preferiría eximirle de ello? Una asociación contractual legítima de convivencia no sería un estado porque éste se impone coactivamente sobre los súbditos (monopolio de la violencia y la jurisdicción y financiación confiscatoria), no les da opción de prescindir de sus servicios, de no participar en la asociación.

Ningún estado actual tiene legitimidad ni de origen ni de ejercicio.



Espero haber aclarado tus dudas tan sensatas, te mando un afectuoso saludo.

Paco

miércoles, 18 de julio de 2007

Paco responde: la casa se viene abajo.

Querido Francisco:


Si un arquitecto hace mi casa, se derrumba y muere mi hijo, ¿en buena simetría hay que matar al hijo del arquitecto?

Gracias. Tuyo,

Raph Mo-Neo



RESPUESTA:


Querido amigo del programa:

Aparte de que el hijo del arquitecto no ha hecho nada malo, aquí se mezclan varios temas y hay unas cuantas suposiciones implícitas (¿el hijo es un adulto o un menor?, ¿por qué se ha derrumbado la casa?).


El arquitecto sólo suele diseñar el edificio, no lo construye, y los albañiles sólo construyen y no diseñan, si el edificio es defectuoso las causas pueden ser varias. Más vale estudiar el caso más general de daños por productos comprados a otros, que pueden ser por defectos, por uso o mantenimiento inadecuado, o por deterioro natural difícilmente evitable.


Desde el punto de vista jurídico un contrato de compraventa permite explicitar formalmente qué responsabilidades asume o rechaza cada parte: algo puede venderse como es, sin más (incluso sin especificar qué es o cómo se usa), o asumir algún tipo de garantía o servicio de mantenimiento y forma de resolver las disputas al respecto.

Es también interesante explorar si los herederos de tu hijo (si no eres tú mismo) tienen derecho a exigirte a ti una compensación porque tú como propietario eres responsable de que tu casa no se caiga encima de la gente; la responsabilidad del dueño es local: no te excuses con que la casa no la hiciste tú, ¿qué garantías de calidad pediste? Para evitar este problema puedes exigir a los invitados a tu casa que renuncien a denunciarte por los daños que puedan sufrir en ella como requisito de acceso.

Esperando haber satisfecho tu curiosidad, se despide afectuosamente...



... Paco.

lunes, 9 de julio de 2007

Paco responde... el Rallo que no cesa.

(Oops! Quise decir rayo...)

Querido Paco,
La duda que no me deja dormir es la siguiente: Si una persona te pone la mano en el hombro y le cae un rayo, y te mueres electrocutado por su causa... ¿sus descendientes deberán restituir algo a los tuyos?
Firmado: Lo Mejor De La Huerta Valenciana


Querida amiga LMDLHV,


No parece que haya ni agresión ni incumplimiento de contrato. Poner la mano en hombro ajeno no parece agresivo, aunque en esta rara ocurrencia permita la extensión de un accidente natural prácticamente imposible de controlar.

Imagina las conductas que provocaría una ley que penalizara este caso: si hay tormenta nadie se toca; parece más sensato que el que no quiera ser tocado por ese temor, que lo diga, si se deja tocar asume las consecuencias.

Por otro lado los descendientes de una víctima heredan sus derechos, pero los descendientes de un agresor no tienen culpa de nada y no heredan deberes (las propiedades de un agresor muerto pueden utilizarse para compensar a sus víctimas y si sobra algo se entrega a sus propios herederos). El agresor pierde la propiedad de lo que deba compensar en el momento del delito, no es legítimo traspasar riqueza a otros entre el delito y el juicio para no tener con qué compensar.

Creo que en algunas legislaciones los herederos deben asumir deudas (éstas no se extinguen con la muerte del deudor y la incapacidad de pago), pero no me parece muy acertado.

Problema semejante: ¿cómo tratar los contagios de enfermedades?

Con este problemilla te dejo cultivando de nuevo el insomnio, tu amigo...

PACO CAPELLA


domingo, 8 de julio de 2007

Novedades en Lady Godiva

Se trata de un CONSULTORIO. Paco Capella (www.intelib.com) ha accedido a responder desde mi blog a las preguntas de carácter ético que suelen surgir cuando explica la ética de la libertad. Sé que algunos de vosotros, y en especial quienes estuvisteis en Aranjuez, lo esperabais. Y por increíble que parezca, no he tenido que pagar nada... lo hace por el bien de la Humanidad :))

Eso sí, en lugar de mandarle las preguntas a su dirección, podéis mandármelas a lady.mary.godiva@gmail.com, o a cualquiera de mis direcciones de gmail. Mi labor no es censora sino evitar que se le llene el correo de mensajes. Él responderá en el orden que le apetezca, que para eso se esfuerza ...

Paco responde... estará con vosotros en breve. La periodicidad dependerá del número de preguntas.