Ya son víctimas de un complot. Y, en este país, el reconocimiento político viene de la mano de un boicot, un complot, una buena conspiración o una persecución mediática.Esta vez es un complot de principiantes, el financiero. Tienen problemas para que los bancos crean en su rosado futuro... Claramente no es porque sean nuevos en el ruedo, o porque las cosas andan un poco revueltas y los bancos no quieren asumir riesgos desconocidos... no, señores, es porque hay un complot.
La cosa no es de tanto nivel como, por ejemplo, la peor de las cacerías a la que está sometido otro político (retirado), pero tiene su miga.
¿Por qué los bancos tienen tan poca fe en que los españoles van a a votar a un partido que hace frente al nacionalismo y que, entre sus principales propuestas, la lucha contra el terrorismo ocupa el lugar preferente?
