martes, 5 de junio de 2007
Dime qué ves...
Y me parecía terrible Naranjito...
Seguridad ciudadana: el ejemplo de Canadá
La alarma ha saltado por la existencia de seis teléfonos públicos en el entorno de una esquina, en un barrio pobre. A esto hay que añadir que en ese cruce de calles hay un 24 horas, un 7-Eleven y varias tiendas que abren por la noche. Pues eso... que los teléfonos ahí sirven para traficar y hacer cosas malas, hay que quitarlos para acabar con la delincuencia.
Esto es como lo de las armas: no es la persona es el objeto el malvado. Acabemos con todo aquello que el hombre emplee para hacer el mal y habremos acabado con el mal mismo. Es de una lucidez extrema... ¡que le corten la cabeza!
lunes, 4 de junio de 2007
Las empresas de bebidas alcohólicas inglesas: voluntarias forzosas.
Como comenta Karen de Coster, se trata de ayudar a la gente a elegir correctamente... a la fuerza.
La Salgado debe estar preparando una igual o peor. ¿Alguien sabe montar una destilería casera?
domingo, 3 de junio de 2007
Leninismo Gay a la americana.
El caso es que esta empresa privada ha sido denunciada por una lesbiana por discriminación hacia los homosexuales. En sus servicios, eHarmony no admite "chico busca chico" ni "chica busca chica". ¿Es discriminación? Sí. Pero cada cual dedica su empresa lo que quiere. Y lo que no entiendo es como la señorita solitaria no corre a montar el eHarmony para la población gay de California, ya que es un mercado virgen (valga la expresión).
El lobby gay al servicio de Big Nanny (como llama el autor de la reseña Kaminsky al Estado) es ya un hecho que debería ser denunciado a gritos. Y no hacen ningún favor a nadie... excepto a quienes pretenden erigirse en Big Gay-Nanny... que es lo mismo, al fin de cuentas.
Libros para hombres
Vivimos en una sociedad en la que no es correcto ser masculino, y este libro se salta las normas. Como explica la reseña de Cristina Hoff Sommers, el libro no trata de enseñar a los hombres a ser sensibles, a llorar, a profundizar en sus sentimientos o a no ser como son. Tampoco es un manual para brutos, simplemente apunta a las típicas "cosas de chicos" y está destinado a colegiales. Tengo que reconocer que me gustan varios de los temas. Nudos de corbatas, cómo encender un fuego, navajas suizas, tácticas para el póker, historia de la artillería, cómo fabricar un arco y flechas, historias de héroes masculinos, y detalladas instrucciones para cazar, matar, despellejar y cocinar un conejo son algunos ejemplos.
Tal vez la idea de criar hijos con aversión al riesgo, paterno-dependientes, futuros estado-dependientes, no agresivos y no competitivos, fue otro error del feminismo colectivista que trató de imponer un tipo de hombre con una sensibilidad ajena a la propia del hombre. Afortunadamente no es el único feminismo y hay sitio para individualistas como yo bajo el sol.
Tengo que conseguir ese libro: vuelve el hombre.
(Ya era hora)
Algo pasa con Cuba
Hagámoslo una realidad.
La gestión pública del Ejército también es ineficiente
Hoy es el Día de las Fuerzas Armadas. La 2 retransmite el desfile desde León. Toda una exhibición. Pero ¿de qué? ¿del poderío militar español? Obvio que no.
¿Es un homenaje al propio ejército? El ejército, que es la institución que representa el monopolio de las armas por parte del Estado con la excusa de la defensa nacional, ni siquiera es autónomo, depende de la política internacional, de las decisiones de
La incorporación de la mujer a las fuerzas armadas es la nota distintiva del ejército de nuestra era, según dice orgullosa la locutora. España es el país europeo con más mujeres militares. En breve alguna loca colectivista pedirá paridad. Es una muestra de que los militares son otra variable política más, solamente. Eso con independencia de la discriminación positiva, pero discriminación que implica que las pruebas para ingresar en las academias militares favorecen a las mujeres.
La reina no bosteza porque tiene entrenado el gesto, el rey charla con Felipe, y las autoridades cuentan los segundos para que acabe el acto. La defensa nacional representada en veinte minutos. Y la gente que se lo cree, que nos ataquen que se van a enterar.
¿No hay otra manera? No sé cómo sería la gestión privada de las fuerzas armadas, pero la pública hace aguas. Y mire que lo siento por los militares.